NRIQUE

Por Juan Antonio Torres.
 

31 de Marzo del 2019


*Héctor Barraza, inicia ambiciosa aventura en Puebla

*Marco Quezada, una vez más quiere hacer el ri-di-cu-lo

*Ya está haciendo “su cochinito”, Humberto Pérez Holguin.

HECTOR ELIAS BARRAZA CHAVEZ

                                          Héctor Elías Barraza Chávez, el hasta hace poco más de 15 días ex secretario del Ayuntamiento de Cuauhtémoc -cargo en el que permaneció escasos 6 meses y días- inicia desde este domingo una ambiciosa aventura en Puebla, la convulsionada entidad, por el lacerante problema del huachicol, y la creciente actividad volcánica del Popocatépetl, al lado del ex senador, Luis Miguel Barbosa Huerta, abanderado a la gubernatura de Morena, por segunda ocasión, que según los analistas políticos se observa con muy altas probabilidades de ganarse la contienda de manera rotunda y transparente.

                                        Puebla, una entidad, en la cual el bipartidismo político-PRI-PAN, amenazaba con erigirse en una realidad, como ha venido sucediendo en Chihuahua, en todos los comicios de su vida institucional, parece que llegará a su fin, en las elecciones extraordinarias de este próximo 2 de junio.

                                        El también ex síndico de la capital del Estado, durante el trienio del priista, Javier Alonso Garfio Pacheco, debe sentirse un hombre más que bendecido, no sólo por la respetable familia que, ha forjado al lado de su diligente compañera por más de 25 años, Blanca Anchondo, y sus hijas, María Fernanda y Jaqueline, quienes son el motor y el tesoro más grande que le brindado la vida, sino por qué el destino, lo ha puesto una vez mas ante la invaluable tesitura de subirse por segunda vez al barco de Barbosa Huerta, que en un principio, en los comicios del 1 de julio, no pudo abordar, porqué por instrucciones de la aguerrida dirigente nacional de MORENA, Yeidckol Polevnsky, tuvo que abocarse a sacar, primero el proyecto político de Javier González Mocken, el ex candidato a la presidencia municipal de Ciudad Juárez, que ganó la contienda en las urnas, pero que se perdió en la mesa, por el exceso de confianza, de los abogados morenistas, a los que les ganó el exceso de confianza en el litigio electoral, que fueron revierto forma favor del candidato independiente, Armando Cabada, quien ya hasta había reconocido su fracaso, pero que peleó con uñas y dientes y mucho, mucho dinero, porqué de haber perdido, se le esfumaban sus caros anhelos de pelear por la gubernatura de Chihuahua en el 2021.

                              “Eti”  como le llaman sus amigos de confianza, pocos días después de las elecciones del pasado 1 de julio del 2018, cuando se daba por un hecho que el municipio de Juárez, ya estaba en la bolsa de Morena, por los resultados que se tenían hasta esos días, recibió la nueva orden por parte de la líder del CEN de Morena, para que se metiera a trabajar de lleno en la integración del equipo del nuevo edil de Cuauhtémoc, Carlos Tena Névarez, quien había destronado de manera sorpresiva e incuestionable del poder al ensoberbecido panista, Humberto Pérez Holguin, en el tercer municipio más importante del estado de Chihuahua.

Humberto Pérez Holguín

                                Tena, oriundo de Namiquipa, un personaje  tozudo, valiente, siempre echado para adelante, no contaba en su haber con ninguna experiencia en la administración pública, y le urgía apoyarse en un operador político avezado, inteligente, que pusiera orden en los asuntos de índole política, tanto en el gabinete del edil, como con los integrantes del Cabildo, donde debía desactivar “el fuego amigo” de regidores por paradójico que parezca de Morena, del PAN, e independientes, a los que no les agradaba el tono belicoso del también empresario, Carlos Tena, quien con el devenir de los días y los meses se percataría  , del valor agregado que tenía su flamante secretario del Ayuntamiento, perfil que difícilmente encontraría ya no digamos en Cuauhtémoc, sino en toda esa región, que empezaba a ser acosada por la presencia del crimen organizado, cuyo poder se ubica, justamente en el municipio que le tocaba gobernar a Tena, en forma conjunta con Barraza Chávez.

                    Barraza, nativo de la comunidad de Las Cruces, municipio de Namiquipa, o sea paisano de Tena, de inmediato se ganó el respeto de sus compañeros de equipo, así como también de los integrantes del Honorable Ayuntamiento, a los que se ganó con un fino trato y un lenguaje impregnado de respeto, incluso a los adversarios y sobre todo privilegiando la conciliación, con las regidoras mujeres, una marcada mayoría en el Cabildo.

                    Los medios de comunicación, así como los colegas, de inmediato dieron cuenta de las habilidades, de la destreza política de Barraza Chávez, para destrabar los problemas y conflictos que crecían y que tenían que ver con el complejo problema de la violencia, de la inseguridad que empezaba a cobrarle una alta y costosa factura a la presidencia municipal de Cuauhtémoc, al que le costaría la vida de cinco efectivos de la Dirección de Seguridad Pública, incluido el jefe policiaco, Efrén Peñaflores, un joven y respetable médico,  dueño de una posición económica envidiable, quien sin tener ninguna necesidad de estar en ese azaroso y conflictivo encargo, se enfrentaría a un monstruo de mil cabezas, del que no conocía su poder, denominado hampa organizada.  

                          Creyó ingenuamente que el crimen organizado lo respetaría por ser jefe policiaco. Previamente mediante acciones legaloides, le habían ordenado al edil Tena, que Peña Flores, no podía andar armado, ni sus escoltas, so pena, de que lo volvieran a arrestar como ya lo habían hecho con anterioridad, los efectivos del Mando Único, dependientes del turbio, Oscar Aparicio Avendaño. El gusto de ser jefe policiaco le duró muy poco, poco menos de seis meses. El 26 de febrero, le cortaron la existencia, las balas del odio, cegaron de tajo su vida de apenas 31 años.

                           Fue el epílogo de varios desencuentros que habían sostenido el edil morenista, Carlos Tena y el jefe del Ejecutivo estatal, el panista, Javier Corral Jurado, así como el fiscal general del Estado, César Peniche Espejel, y obvio, su lugarteniente, Óscar Alberto Aparicio Avendaño.

                          Este incidente cubierto de sangre, luto y dolor, fue la gota que derramó el vaso de la tranquilidad de los familiares más cercanos de Barraza Chávez, para empezar su esposa e hijas, para exigirle que recapacitara de lo que podría ocurrirle a él mismo,  si seguían por esa ruta crítica los enfrentamientos con la administración estatal, que habían escalado a niveles alarmantes nunca antes vistos.

                           En forma paralela, a muchos kilómetros de ahí, en Puebla, antes de la trágica muerte de Peñaflores, poco menos de 2 meses antes se había matado en un trágico accidente de aviación, la gobernadora electa de extracción panista, Martha Ericka Alonso y su esposo, el ex gobernador de esa entidad, Rafael Moreno Valle, justamente en la víspera de la Noche Buena del 24 de diciembre cuando se dirigían a la Ciudad de México.

                                 La repentina muerte de la gobernadora electa, quien apenas tenía unos días al frente del Ejecutivo, abría de nueva cuenta la posibilidad de que se efectuarán elecciones extraordinarias, ya que no se habían cumplido los dos primeros años en el poder de Alonso.

Luis Miguel Gerónimo Barbosa Huerta

            Las elecciones del pasado 1 de julio por la gubernatura de Puebla entre Martha Ericka Alonso del PAN y Luis Miguel Barbosa habían terminado con un apretado resultado a favor de la candidata del blanquiazul, quien había sido acusada por las huestes morenistas de recurrir a “una elección de estado” orquestada por su propio marido, desde la Cámara de Senadores, donde Moreno Valle, fungía como coordinador de la bancada panista.   

            La realización de elecciones extraordinarias abría la grande posibilidad de que Barbosa Huerta, nuevamente fuera ungido candidato ya sin la presencia de la pareja Moreno- Alonso, el PAN, se encontraba desdibujado, sin brújula, en la orfandad política, sin un candidato fuerte, sólido que pudiera retener la gubernatura, y lo más ominoso para los panistas, ya con Andrés Manuel López Obrador, al frente de la Presidencia de la República.

              Todo era cuestión de días, para que Luis Miguel Barbosa, recibiera una vez más la oportunidad de ser candidato, sabia de la filia que le ha dispensado de mucho tiempo atrás, su empoderado amigo, el tabasqueño, huésped del palacio nacional, y que no se la iba a regatear, ahora que tenían como nunca la posibilidad de ganar una entidad a favor de la causa de Morena, por demás estratégica para los comicios presidenciales del 2024.

              Barraza Chávez, amigo de Barbosa, desde cuando ambos militaban en el PRD, desde que supo que habría nuevos comicios en Puebla, anidó y valoró la coyuntura de que esta  vez, si poder coadyuvar con la causa de su amigo, todo sería cuestión que se lo hiciera saber a la jefa Yeidckol, para que ésta le brindará su consentimiento, y ella abordará el tema con Barbosa, quien no la tuvo que pensar para darle la bienvenida al secretario del municipio de Cuauhtémoc.

                 Héctor, tuvo la sensibilidad y el carácter para exponerle al Presidente municipal, la posibilidad que se le abría si se sumaba al equipo de Barbosa, para fortalecer el proyecto del candidato al gobierno estatal de Puebla.

                  Barraza, llegado el momento de la despedida de su responsabilidad como el número dos de la presidencia municipal, no tuvo recovecos para reconocer el trato amable, el respeto que le brindó Carlos Tena, en el medio año que estuvo, haciendo de la política, el arte de lo posible, aún en lo imposible. De sumar, de ser incluyente, aún a los que piensan diferente.

                   Los regidores, todos como uno solo, sin importar los colores de partido, reconocieron su calidad de funcionario, de hombre probo, de un hombre que no solo privilegia la palabra, articulada esta, a la acción.

                   Sus compañeros de equipo, sabían que la responsabilidad que le había tocado desempeñar era muy pequeña para el empaque y los alcances de Eti, que había desarrollado con altas calificaciones.

                    Héctor Barraza, sabe que la vida muy rara vez brinda oportunidades por una segunda ocasión, como la que hoy se le presenta en su existencia.

                   Sabe también que los caminos de Dios, son insondables, y que lo nunca se imaginó, lo pudo alcanzar sin proponérselo, en una ciudad que no visualizaba en su radar.

                  Así ha sido la vida para Eti, una lucha constante por salir adelante, por poner el nombre de él y el de su familia muy en alto. Por rifarse la vida, cuando las circunstancias así se lo han exigido sin arredrarse jamás.

                   De Cuauhtémoc, salió por las puerta de enfrente, con vítores y aclamaciones por propios y extraños. Dejando un exquisito sabor de boca.

                   Dejando la imagen de un moderno Cid campeador, que no solo venció , sino que convenció a los que no sabían de sus finos oficios, de un personaje  que transpira política, política, mucha política.

                   Un caballero de fina armadura que una vez más será puesto a prueba para demostrar a propios y extraños de que esta hecho y de lo que  puede hacer, aún en latitudes extrañas que están muy lejanas a la “patria chica” que lo vio nacer.

                   Héctor Elías Barraza, sabe que los sueños de triunfar, de trascender, hay que perseguirlos, que los sueños constituyen el motor que mueve nuestro corazón, y que con esfuerzo, sin bajar nunca los brazos, hay que pelear para que se conviertan en una bella realidad…..

                  Eti, debe aquilatar aquella frase que reza:

                 “Las palabras conquistan de manera temporal, pero los hechos, esos sí nos ganan o nos pierden para siempre”….

EN CORTO…EN CORTO…

El director de Administración del gobierno del Estado, Humberto Pérez Holguín, dicen las lenguas viperinas, que está haciendo “su cochinito” gracias al diezmo que les está exigiendo a todos los proveedores que tienen que ver con el gobierno del nuevo amanecer. Y mire usted que no sin pocos, son muchos. Y es que el ex edil de Cuauhtémoc, amenaza con volver a ser candidato a presidente municipal de dicho municipio. Billetes le están llegando de diferentes gentes y partes, y obvio de diferentes denominaciones para no tener problemas en financiar su campaña. Sabe que su padrino y promotor, El Talegas, quien cobra como gobernador le va a dar la oportunidad de ser por segunda ocasión candidato, de que gane la contienda es otro cantar. Pero de que se está cubriendo de oro, lo está haciendo y con la venia “desde arriba”. Va a tener dinero de sobra para comprar “perico”.. Sus refinados gustos no los puede olvidar, y menos ahora que lo pusieron donde hay Lana, mucha lana…

POSDATA.

El ex edil de Chihuahua, Marco Adán Quezada, ahora quiere ser candidato a edil por las Redes Progresistas, que encabeza Elba Esther Gordillo. Se resigna a dejar de atracar desde el erario público. El y sus fieles testaferros, juran y perjuran que la lupa social, lo siguen queriendo como si no les supieran sus atracos, sus latrocinios.

No sabe que va a hacer el ridículo en el 2021...

Marco Adán Quezada Martinez

                              

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