Fecha: 29-03-17

*Javier Corral da golpe de autoridad.

Por: Juan ANTONIO TORRES
 
JAVIER CORRAL

LE apremiaba, le urgía, era un clamor generalizado, de propios y extraños, de panistas y no panistas...
.                                                                        La captura y encarcelamiento de la banda del ex gobernador, César Horacio Duarte Jáquez, quien se había  auto exiliado en la vecina población de El Paso, Texas, desde que concluyera su mandato constitucional, desde  donde monitoreaba y era informado de lo que se decía de él y sus principales testaferros.
                                                                         Se habían pasado ya casi seis meses de que Javier Corral,  asumiera la Primera Magistratura de la entidad, y el imaginario colectivo ya le había perdido la confianza al mandatario de ascendencia panista, quien desde las campañas con aroma de pirotecnia electoral, había prometido llevar a la cárcel a su antecesor, César Duarte, sin duda alguna, el hampón mas grande que hemos tenido los chihuahuenses, además de sus principales testaferros, quienes por demás orondos se paseaban por las calles de Chihuahua, como si a su paso por la administración estatal pasada, hubieran hecho un espléndido papel en obras y acciones de gobierno.
                                                                  Cuando en los hechos, se habían servido con la cuchara grande, se habían ido jefes, pero no para atender a la ciudadanía, sino por atracar el erario público, siguiendo las instrucciones precisas, desde luego del gober pechocho, del ballezano  ilustre, un auténtico hijo de la corrupción.
                                                                   Corral Jurado, sabía muy en su fuero interno, que su imagen se estaba desgastando demasiado rápido por una serie de desatinos, de yerros, de imprecisiones, que había cometido no solo el, sino sus principales colaboradores, los cuales exhibían su falta de oficio político, su insensibilidad, pero sobre todo, una soberbia que no les cabía en el pecho.
                                                                Se sentían los salvadores de la patria.
.                                                               Para desgracia de Corral, la gota que derramó el vaso por parte del imaginario pensante, que le hizo crisis al huésped del palacio de gobierno,. fue por desgracia, la deleznable muerte de la colega periodista, Miroslava Breach Velducea, a manos del crimen organizado, que ya le había hecho algunas amenazas por la vía telefónica, según me había confesado meses atrás.



JAVIER GARFIO Y GERARDO VILLEGAS





.                                                             Los golpes o las desgracias nunca llegan solas.
                                                              Justamente un día antes del homicidio de la corresponsal de La Jornada, el periódico El Universal de la Ciudad de México, había publicado unas fotos del gobernador Javier Corral, aprovechando el puente de la semana antepasada, jugando golf con el gobernador de Sinaloa, Quirino Ordaz, cuando el gobernador todavía no cumplía ni los 6 meses en el ejercicio del poder.
                                                             Y ya tomando vacaciones, ¡Por favor! Cuando los índices o los picos de violencia, ejecuciones en diversos puntos de la geografía estatal  se estaban elevando demasiado. Se están saliendo de control.
                                                             Lo peor, fue cuando el titular de Ejecutivo estatal, cuestionado por los medios de comunicación,, justificó su periplo vacacional, aduciendo que tenía para pagar un avión particular, por supuesto de un amigo empresario, y que había estado en su casa de aquel destino turístico, Mazatlán, y que por ende no había hecho nada indebido, algo fuera de la ley.
                                                           De acuerdo, pero los tiempos no eran los idóneos como para dejar el estado literalmente en quiebra, pero además con lo que estaba ocurriendo  en lo que se refería a la inseguridad que ya estaba generando inestabilidad y preocupación entre la población en general.
.                                                         Entre tantas malas noticias, entre tanto golpeteo político, entre tanta mofa de los propios panistas, que ya lo observaban totalmente bocabojeado porque no daba una, porque ya no querían que se quejara de como le habían dejado el estado, convertido en un chiquero, sino que se pusiera a gobernar, le llegó como una bendición, como un tanque de oxigeno, como un bálsamo, la captura de tres de los más de 40 ex funcionarios públicos, cercanos a Duarte, siendo estos, el ex edil de Chihuahua, Javier Alonso Garfio Pacheco, el ex director de Administración,, Gerardo Villegas, y el ex titular de la Secretaria de Educación, Ricardo Yàñez Herrera, ex integrante de la banda criminal de la ex líder moral del SNTE, la chiapaneca, Elba Esther Gordillo Morales.
                                                          La estrategia de Corral y el fiscal, César Augusto Peniche Espejel, desde un principio había sido otra.
                                                          Habían tejido la posibilidad de dar un golpe maestro, aprovechando la lamentable muerte del ex diputado federal, Carlos Hermosillo, el principal lugarteniente del ex gobernador, César Duarte, una vez que este acudiera a dar el pésame a los familiares del ex legislador. Se daba por un hecho, que si acudía, lo mas seguro es que una buena parte de sus ex colaboradores estarían con él, para refrendar complicidades, que no amistades.
                                                          Solo que no contaban que al ballezano, ya le habían advertido sus asesores desde la Presidencia de la República, que ni de chiste se parara en Parral por las exequias de su fiel escudero, quien había muerta de forma por demás extraña. Yo diría que hubo “justicia divina” para un cuestionadísimo personaje que ya pasó a mejor vida. .
                                                         Las órdenes de aprehensión ya las tenían más que listas para ejercerlas. Y al frustrarse tal golpe, no les quedó más que esperar unos días para detener a quienes ya tenían en, la mira, desde hacía por lo menos tres meses atrás, una ves que los voluminosos expedientes se integraron debidamente para evitar que a las primeras de cambio, pudieran salir absueltos por falta de pruebas.
                                                       Finalmente se llegó el día soñado para dar un golpe de timón a un gobierno que estaba perdiendo todo el bono de credibilidad que le habían entregado los electores chihuahuenses en los comicios del 5 de junio de 2016.



CESAR DUARTE





                                                        Así pues, cuando menos lo esperaban, se les apareció el diablo, pintado de azul, al ex edil de Chihuahua, Javier Garfio, al ex director de Administración de gobierno del estado en el sexenio pasado, Gerardo Villegas Madriles, sobrino político del ex gobernador y por ultimo al ex secretario de Educación y Cultura, Ricardo Yàñez Herrera, acusados los tres, del delito de peculado por el orden de los 328 millones de pesos, con lo que difícilmente alcanzan el beneficio de la fianza.
                                                        Sobra decir, que no son los únicos ex funcionarios estatales que le metieron duro la uña al cajón, porque son mas de 40 sobre los cuales más temprano que tarde podría dictarse la orden de aprehensión, entre los cuales se destacan, Jaime Herrera, Pedro Hernández Flores, Jorge Gonzalez Nicolas, Enrique Serrano Escobar, Manuel Russek Valles, Lionel de la Rosa, Rodrigo de la Rosa, Maurilio Ochoa, Mario Trevizo Salazar, Marcelo González Tachiquin, Rafael Servando Portillo, Horacio Jurado Medina, Alonso Duarte, Raymundo Romero Maldonado, Santiago Moreira, Sergio Martínez Garza,Carlos Carrera Ronles, José Luis García y  Raúl Javalera, Joel Sandoval Tarin, Jesús Manuel Esparza Flores, Rodolfo Torres Medina, Benjamín Palacios Perches.... Ahí termina la lista negra....... sin olvidar a varios periodistas que fungieron como coordinadores de comunicación social, entre los que hay que citar a Hugo Hernández, presunto prestanombres del ex gobernador en varios ranchos,al propio, Sergio Belmonte y a Federico Guevara.
                                                    Es increíble como los priistas, intentaron infructuosamente darle fuero al suplente del extinto, Carlos Hermosillo, Antonio Enrique Tarín García, un tipo que no tenía ni en que caerse muerto, pero que en menos de 6 años se hizo de una considerable fortuna, gracias a los múltiples enjuagues que realizó al frente de la Dirección de Bienes Patrimoniales, cuando contaba con la descarada  protección de Carlos Hermosillo, desde la Dirección de Administración, que al poco tiempo le heredaría a Villegas Madriles.
                                                      Lo que muchos se preguntan es ¿cuantos ex funcionarios cómplices de CD caerán en los próximos días? porque es un hecho que ya se ampararon, pero además, ya  debieron haber puesto tierra de por medio, a los Estados Unidos, a Europa o a Centroamérica, con tal de que la justicia no los alcance.
                                                       Si César Duarte, juraba y perjuraba que su acérrimo enemigo, Javier Corral  nada la haría, debió haberle cambiado la perspectiva una vez que se dio por enterado que sus parientes y amigos, ya estaban en calidad de detenidos por varios delitos que le imputó la Fiscalía General que encabeza, César Peniche.
                                                        Por lo pronto ya es un prófugo de la justicia, que empezará a ser buscado en los Estados Unidos, para ser extraditado a nuestro país, y enfrente los graves delitos de los cuales se le acusa.
                                                       Bien podría decirse, que tras estas detenciones, al huésped del palacio de gobierno, Javier Corral le volvió el alma al cuerpo, mientras que a su antecesor, César Duarte, debió de haber perdido el sueño y el sosiego, pues sabe que los chihuahuenses lo quieren como inquilino del penal de San Guillermo.
Si los panistas que nunca han querido al gobernador ya se pitorreaban de Javier Corral, después del encarcelamiento de Garfio, Villegas y Yàñez Herrera, lo mas probable es que en lo sucesivo se quedaran con la boca cerrada, so pena de que también les muevan el tapete por habladores y escépticos.
.                                                      De gravísimas consecuencias seria que de aquí al viernes alcanzarán el beneficio de la libertad, los tres citados pillos,”por falta de pruebas”.
                                                       Se convertiría en el hazmerreir de todos los chihuahuenses. Y el gozo que hoy se disfruta, se iría al pozo.
                                                      Javier Corral posiciona de esta forma su imagen y su gobierno frente a todos los detractores emboscados y abiertos que ya estaban preparando su caída.
                                                    Júrelo, caro lector, que Duarte no emitirá ni un solo comentario de lo que le sucedió a sus fieles esbirros. Sabe que el pez por su boca muere. Así es que será mejor hacer caso al sano consejo que dice: “calladito te ves más bonito”
                                                    
POSDATA.
 Varias gentes que nos distinguen con su amistad, me hicieron saber un detalle:
  “Si Javier Corral logra meter a la cárcel al hampón de César Duarte, aunque no haga nada de obra pública en este primer año de gobierno, tendrá mi respeto y obvio el voto para el 2018.....


 

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