TORRE MAYOR

Fecha: 28-08-16

*Javier Corral; ¿Estadista o Fajador?

*Mitovsky y el mea culpa de Roy Campos.

                                      

Juan ANTONIO TORRES
 
 


 

JAVIER CORRAL JURADO

Los vientos con aroma electoral ya son cosa del pasado. Con los resultados electorales que ya son conocidos por todos. El panista, Javier Corral Jurado, ganó de todas, todas, nada más, pero nada menos que por más de 175 mil sufragios la gubernatura de Chihuahua que el priista, Enrique Serrano Escobar, hizo buenos los pronósticos para muchos- entre los cuales me incluyo- de que iba a perder los comicios electorales, entre otros muchos factores, porqué tuvo que cargar con todos los negativos de su amo y patrón, César Duarte, porqué además nunca tuvo las agallas para cortarse el cordón umbilical que lo unía con su mecenas del sexenio.

Para nadie pues es hoy un secreto de estado que el abanderado del PAN, obtuvo ese holgado triunfo, porqué entre otras virtudes, fue que tuvo frescura, franqueza y una actitud moderna, en su forma de conquistar el voto de los ciudadanos. Su estilo fajador e irreverente, atrajo y sedujo al imaginario pensante en las elecciones del pasado 5 de junio.  

Ya le entregaron su constancia de mayoría las autoridades del Instituto Estatal Electoral, que lo acreditó como el gobernador electo. Ya el inquilino de Los Pinos, Enrique Peña Nieto, también lo felicitó por su holgada victoria, así como lo hizo en tiempo y forma con los otros 11 nuevos jefes del Ejecutivo estatal en igual número de entidades. 

ENRIQUE PEÑA NIETO

En este contexto, no menos cierto, es que los duartistas, -no los priistas- de Chihuahua, comandados por Guillermo Dowell, lame botas del mandatario estatal, César Duarte, impugnaron el resultado de la contienda electoral que los dejó en la vil chilla, bajo el falaz argumento de que ¡los habían robado!

Les ganaron la gubernatura, les ganaron las principales alcaldías de la entidad, ni que decir de la mayoría de las diputaciones locales, y en la capital del estado, como nunca había ocurrido, solo les dejaron espacio para una regiduría, porque las demás se las arrebató el PAN.

Pero esas batallas electorales  ya pasaron. Ya son historia del pasado reciente. Hoy lo que está en juego es la gobernabilidad de nuestra “patria chica”.

Vienen los tiempos de deponer los guantes de fajador y ceñirse la imagen de un Estadista, de un gobernante, en toda la extensión de la palabra.

En los tiempos de las vacas flacas, y las malas horas, que le tocará vivir a Javier Corral, debe asumir la firme capacidad de acción.

Debe enfrentar el valor de la oportunidad., en su exacta precisión de las oportunidades. Para ello, requerirá del talento y la visión de un verdadero Estadista.  

Todos -propios y extraños- supieron de la capacidad oratoria, de un excelente tribuno para servirse a sí mismo y a los demás. Transitó por la ruta de la colisión con Duarte Jáquez y Enrique Serrano, para distinguirse de los otros y pintar su raya.

La naturaleza de Javier Corral, alberga cualidades admirables indudablemente, como son su  inteligencia y el arrojo para llamarle a las cosas por su nombre. Enfrentó en las elecciones del 5 de junio, un momento histórico, difícil, inédito del cual emergió, incólume, fuerte, avasallador.

Los chihuahuenses pudieron constatar que Javier Corral, convirtió su discurso en una afilada hacha para decapitar a sus adversarios políticos, no solo del PRI, sino de los candidatos “marionetas” como Cruz Pérez Cuellar y Jaime Beltrán del Río, quienes lo más seguro es que ya cobraron el producto de sus componendas a precio de oro.

Pero esas etapas de blandir la espada ya pasaron....

Se avienen los tiempos de coordinarse, de la institucionalidad con El Soberano que despacha en Los Pinos, que no los de la sumisión ni la subordinación sordina.

Reprocha el gobernador electo, que Peña Nieto le ha cancelado dos reuniones que aparentemente tendría en días pasados.

Y truena contra el Jefe de la Nación:

 “Yo esperaba que el gobierno federal tomara la elección -del 5 de junio- como un escarmiento y no como una afrenta”.

Decía en sus memorias el defenestrado ex presidente de los Estados Unidos, Richard Nixon, que “ser político no siempre resulta divertido y gratificante, sobre todo si se trata de alguien que tiene depositadas responsabilidades enormes, pues el lujo del encargo solamente deslumbra a quienes no lo ejercen y por añadidura a quienes no lo entienden. Los honores, el ceremonial, el aplauso y todo lo exterior pueden resultar atractivos para el hombre común, pero no necesariamente para el hombre de poder”.

RICHARD NIXON

Las mayores confrontaciones políticas a lo largo de la historia generalmente provienen del choque entre dos comportamientos de los políticos. Por una parte, aquellos que conciben y practican la política con apego a la realidad, y por otra, quienes lo hacen en el espacio de lo imaginario.

Estas oposiciones entre la real politik y la política ficción han provocado más crisis, revoluciones y guerras que todas las ideologías que han inspirado a los seres humanos, a través de su existencia.

La política ficción lleva, siempre a la confrontación. Solo la política real es la que nos lleva al respeto, la tolerancia, el consenso, la cooperación y la convivencia. Así pues, la fórmula infalible de la política real, es la suma de todo lo que queremos menos todo lo que cedemos.

Eso se llama “política”. Si no queda nada, pues no tenemos nada. Solo ilusiones. En los tiempos que vienen que se otean sombríos, llenos de incertidumbre, habrá que apostarle a la palabra  imaginación, que en palabras del extinto poeta, Octavio Paz, “es el más valioso de nuestros dones, pero a la vez el más peligroso. Si nos abandona, nos convertimos en bestias. Si nos domina, nos convertimos en esclavos. Dosificarla y dominarla es el atributo exclusivo de las grandes Naciones y de sus grandes gobernantes”

Javier Corral, no puede ni debe caer en la práctica del legendario escapista, Harry Houdini, en torno a los choques que ha tenido recientemente con Peña Nieto, si partimos de la premisa que el houdinismo, no monopoliza fueros, pues se da entre los funcionarios federales, legisladores y magistrados. Tampoco es exclusivo de partido alguno. Pero por fortuna compensatoria no todos son houdinescos, pues en todos los fueros, y en todos los institutos políticos existen gobernantes y políticos muy serios, y muy respetados.

El escapismo en la política, puede manifestarse de diversas formas, como son: la pérdida de la identidad, el desgaste de la personalidad, el extravío de la ubicuidad, el deterioro de la sensibilidad, el daño de la seriedad, la relajación de la sinceridad, y la avería de la responsabilidad.

¿En cuál tipo de escapismo podría estar cayendo Corral Jurado en su desesperación por ser atendido por EPN?

Tal vez, el que se refiere a la sensibilidad deteriorada, que podría entenderse como una falta de oficio político. Quizás por la falta de experiencia, quizás por la falta de acondicionamiento, o quizás por falta de asesoría, existe la sensación de que el gobernante no distingue con claridad las cuestiones a las que tiene que aplicarse y el sentido que deben inspirar sus decisiones...

La Sinceridad Relajada, tiene que ver con la franqueza y con el realismo. Estos son tiempos en los que es imperativo hablar de hechos y de realidades.

No complaciendo, sino conduciendo. Asumiendo su lugar, sin simulación. Sabiendo y aceptando consecuencias. Trabajando sin especular.

El tiempo de las victorias en las urnas ya consumadas ya pasó. Soplarán los vientos cargados de esperanzas, sobre todo hoy que el saqueo del actual gobierno estatal, nos ha dejado el sabor de una sociedad angustiada, ofendida y entristecida.

El gobernador electo, debería rememorar lo que subrayaba, Sun Tzu, en su mítico libro de El Arte de la Guerra en relación a los desencuentros que ya lleva con el jefe del Ejecutivo federal.

 “Todo el arte de la guerra  está basado en el engaño”.

Dando por hecho que Peña Nieto de última hora le canceló el derecho de audiencia, no se puede soslayar un detalle; está pendiente la resolución que emita el Tribunal Federal Electoral en torno a la impugnación que hizo el PRI estatal de que se anulen los comicios, que de hecho no prosperará, porqué los argumentos que se han esgrimido son por demás burdos, son ridículos.

No se puede minimizar el hecho de que la derrota electoral en Chihuahua, no estaba presupuestada en Los Pinos, mucho menos, si se toma en cuenta,  que, el todavía gobernador, César Duarte, no iba arriar banderas tan fácilmente, después de las  encendidas escaramuzas que sostuvo, no una, sino en muchas ocasiones, con su detractor número uno.

Obvio, que quien tiene el control de las cosas, es pues, EPN, quien ya logró, por principio de cuentas,  sacar de sus casillas a Corral Jurado y que este reviente. Además ya lo desgastó ante los ojos de los chihuahuenses. Puedo asegurar  que lo recibirá hasta en tanto se dé a conocer el fallo del TRIFE (Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación) que no debe de tardar más allá de la próxima semana.

Creo que las palabras, mesura y paciencia, deben imponerse en el léxico del virtual mandatario de Chihuahua, y hacer caso aquel viejo, pero sabio refrán árabe que dice:

“La paciencia es una planta de raíces muy amargas, pero que produce muy dulces frutos”.

La confronta y el discurso beligerante debe ceder el paso a la prudencia por el bien ya no digamos del gobernador electo, sino de sus conciudadanos que tienen firmes expectativas de que el marasmo económico- financiero que hoy se padece, se respira, se traduzca en crecimiento, mayor seguridad,  empleos, obra pública, una mejor educación, etc.

En los días de mayor incertidumbre en la Gran Bretaña, cuando se sufría  el acoso de Adolfo Hitler, quien pretendía apoderarse de toda Europa,  el célebre, Sir Winston Churchill, en su discurso frente al Parlamento, sostenía: 

WINSTON CHURCHILL

“La muerte, y la aflicción serán nuestras compañeras de viaje, la fatiga nuestra vestimenta; la constancia y el valor son nuestro único escudo. Nuestras cualidades y hazañas deben arder y resplandecer en la oscuridad hasta que se conviertan en el faro de nuestra propia salvación”.

Javier Corral, ya es gobernador electo. Muy pronto habrá de ser ungido en calidad del nuevo mandatario constitucional de Chihuahua y el enrarecido  clima político habrá de distenderse.

POSDATA...

Después de que había pronosticado que Enrique Serrano sería el ganador de las pasadas elecciones del 5 de junio, frente a Javier Corral, cuando ocurrió todo lo contrario, dos meses y medio después sale a decir que los jóvenes hicieron la diferencia a favor del panista. Ridículo, grotesco se vio, Roy Campos, quien trae la credibilidad por los suelos.

No se atrevió a decir que la percepción de corrupción en contra de Duarte, fue la que hundió al ex edil de Juárez, al PRI y al propio gobernador de Chihuahua. Pero los billetes son los billetes, también dijo que El Teto Murguía derrotaría al independiente, Armando Cabada. Y volvió a mentir... 

ROY CAMPOS

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