Fecha: 25-05-18

 

 *Ante el inminente riesgo de que pierda el PAN la mayoría en el Congreso,

  arrancaron las campañas para ediles y diputados locales;

Por: Juan ANTONIO TORRES
 
 

JAVIER CORRAL

                              Bajo un contexto de violencia e inseguridad que no se tenía contemplado al inicio del régimen del panista, Javier Corral Jurado, y que ha golpeado con inusitada fuerza a la vasta entidad chihuahuense, arrancaron las hostilidades electorales para renovar el poder legislativo en el Congreso del Estado, así como en las 67 alcaldías de las que se conforma la geografía política del Estado Grande.

                            En este contexto, no son pocos los que se preguntan, si al actual jefe del Ejecutivo del Estado, no le ocurrirá lo mismo que a su líder moral y político, el ex gobernador de Chihuahua, Francisco Javier Barrio Terrazas, quien llegó al poder en 1992,  tras una concertacesion operada por Luis H. Álvarez, El Jefe, Diego Fernández de Cevallos, con Carlos Salinas de Gortari, pero quien después de esas elecciones en las que “ganó” de calle al extinto, José de Jesus Macías Delgado, jamás volvería a ver un triunfo para la causa del PAN, hasta que no entregó la gubernatura a Patricio Martínez García, en 1998.

                           Hoy, bajo la batuta de un régimen panista, el cual no se ha distinguido por absolutamente nada relevante en lo que se refiere a sus políticas públicas, en el renglón de de obra, apoyos a la educación, a la salud, a los grupos vulnerables, más que por sus frentazos que se ha dado con el gobierno federal de Enrique Peña Nieto, quien no ha querido dar su brazo a torcer coadyuvando en la entrega del ex mandatario hampón oriundo de Balleza, César Duarte Jáquez, quien tiene en su contra, más de 15 causas penales pendientes para ser enjuiciado por delitos del fuero común, que van desde lavado de dinero, peculado hasta la asociación delictuosa.

                         Aunado a lo anterior, el clima de violencia que se creía ilusamente ya había desaparecido para siempre de la faz de Chihuahua, ha vuelto con una virulencia que hace recordar tristes capítulos enmarcados bajo ese flagelo en el sexenio sangriento de José Reyes Baeza Terrazas, quien hoy es candidato del PRI, al Senado de la República.

                          El escenario pues, para el régimen corralista, no es nada halagüeño, y se teme que no vuelva a tener la mayoría en el Congreso del Estado, que logró en el 2016, pero que para su desgracia no se ve muy factible y podría perder la gobernabilidad, en el resto de su lustro, para aspirar en dejar en los comicios del 2021, un gobernador azul, si bien no identificado con su grupo político, ante la irrupción de Morena, y El Efecto Peje, que podría propinarle una revés histórico e inédito a las huestes del tricolor, que hoy mantienen el poder en el gobierno federal, desde el 2012.

                            Y de paso quitarle muchos espacios en alcaldías, y diputaciones locales en Ciudad Juárez y en la zona noroeste de la entidad.

                            Es un hecho que se va a dar el voto cruzado o diferenciado en los comicios del primero de julio.

                          Se ve, se palpa que la Presidencia de la República, a 36 días de que hablen las urnas, el poder para el Ejecutivo Federal, ya tiene un destinatario, de acuerdo a la mayoría de las empresas de consultoría a nivel nacional, y este es, Andrés Manuel López Obrador, salvo que ocurra un atestado o le ocurriera algo en los próximos días.

AMLO

                       A nivel de alcaldías, el PAN, está bien posicionado en un buen número de municipios, pero, pero, a nivel de las diputaciones locales, hay otro sentir, ya no quieren darle tanto poder a Corral Jurado, sino acotarle su autoridad, puesto que ha metido su mano negra cuantas veces ha querido para quitar y poner a los que están en su ánimo, y marginar a los que son objeto de sus fobias.

                       Por fortuna para el PAN, la alcaldesa de Chihuahua, Maria Eugenia Campos Galván- quien tiene amplias posibilidades de repetir en su encargo, sino cae en un exceso de confianza, o en un triunfalismo exacerbado- quien no forma parte de su grupo compacto, porqué es de todos sabido que una buena parte de los priistas que presuntamente están alineados con el candidato de ese partido, Alejandro Domínguez, sub mecatum, lo están haciendo por el abanderado de Morena, Fernando Tiscareño, quien fue un incondicional del ex edil pillo de Marco Adán Quezada Martínez, el mismo que dice de dientes para afuera que votará por Alejandro Domínguez, palabras que pocos, muy pocos se las creen.

                          Ya saben cómo se las gasta el compadrito de Reyes Baeza.

                          Maru Campos, debe saber que la guerra de lodo en su contra por parte de los acorazados del PRI, así como de los morenos, será una estrategia que seguirán para intentar desgastarla y erosionarla ante la opinión pública, ligándola al hoy prófugo de la justicia, César Horacio Duarte Jáquez, en un juego perverso, que no debe caer, sino responder con hechos, con datos duros, que lleguen de manera puntual y transparente a los potenciales electores.

MARU CAMPOS

                 Maru tiene todo para ganar. Y que recuerde que todas las guerras son muy diferentes y que por ende, se deben de operar con otras tácticas, con otras estratagemas, que no conozcan sus enemigos, que ven la alcaldía de Chihuahua, como un botín para saciar sus apetitos voraces, como se vio con Quezada y con el ex inquilino del penal de San Guillermo,Javier Garfio.

               En Ciudad Juárez, el edil independiente, Armando Cabada Alvidrez, perdió el piso, y lejos de servir a la ciudadanía, privilegió hacer negocios millonarios, “asesorado” por los empresarios que lo financiaron en su aventura por la administración municipal, que nomás no ha podido hacerle frente a la violencia que un día sí y otro también, han puesto en jaque ya no sólo a las autoridades locales, estatales y federales, sino al tejido social de una urbe que clama a gritos vivir en armonía, que el sosiego vuelva como hace por lo menos 12 años.

ARMANDO CABADA

               El Tsunami pejista, puede cobrarle muy cara la factura al belicoso de Armando Cabada, y que el ex edil de Juárez, de ascendencia tricolor, hoy en las filas de MORENA, Javier González Mocken le de una sorpresa derrotándolo, pues el Efecto Peje, se advierte causará muchos dolores de cabeza al PRI de Meade, al PAN, de Anaya, y a los independientes de Cabada, que podrían ser solo flores de dos miserables años. Y que desde octubre próximo se regresen a su casa, a disfrutar de los muchos billetes que les permitieron sus pingües negocios, de los cuales creyeron que “no se sabia nada”, pero que son secreto a voces”.

JAVIER GONZALEZ MOCKEN

   POSDATA.

¿De cuál mota habrá fumado, Adriana Terrazas Porras, la candidata del PRI a la Presidencia Municipal de Ciudad Juárez, quien pidió que Juárez, se convirtiera en un estado, y que ya no fuera una ciudad. Como la ve. Sus compañeros de partido se voltearon a ver unos a otros, preguntándose, con señales y gestos ¿y ésta que trae? Será cierto que quien mueve la cuna de Terrazas Porras, es el frustrado aspirante a gobernador, Enrique Serrano Escobar, pues hay que recordar que cuando Serrano era edil de Juárez, “la mujersota”

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