Fecha: 25-01-17

*Exhibida de Peniche y Olmos, golpe duartista.

*Regresa al Congreso, Blanca Ninfert Aguayo, luego de casi 3 años de aviadora; es esposa de Alonso Duarte.

Por: Juan ANTONIO TORRES
 
 


 

CESAR AUGUSTO PENICHE ESPEJEL

La exhibida del fiscal general del Estado, César Augusto Peniche Espejel, y de la titular de la Función Pública,  Rocío  Stefany Olmos Loya, que se filtró en los medios de comunicación este lunes, generando duras críticas y comentarios mordaces entre la clase política y la opinión pública, contra la actual administración corralista, que está por cumplir escasos cuatro meses en el ejercicio del poder, pues más allá de vulnerar la imagen de un gobierno que se jacta de ser transparente y honesto, que habrá que tomar muy en serio, porque vienen encontronazos por demás fuertes en los próximos meses, cuando empiecen a darse las órdenes de aprehensión contra el ex inquilino del palacio de gobierno, César Duarte y su red de funcionarios pillos.

Una primera lectura, es que la Federación que encabeza, Quique Gaviota, perdón, Enrique Peña Nieto, de forma más que abierta está protegiendo al ex gobernador de Chihuahua, porqué hasta ahora la denuncia que interpusiera hace más de 2 años y cuatro meses, ante la PGR, Jaime García Chávez, en tiempos del hidalguense, Jesús Murillo Karam, por el caso del Banco Unión Progreso duerme el “sueño de los justos”.

Dicen los que saben de política, que, en estas confrontaciones políticas, no hay casualidades, sino causalidades.

CESAR HORACIO DUARTE JAQUEZ Y ENRIQUE PEÑA NIETO

Una segunda lectura, es que por mera coincidencia de donde se filtraron esos datos, fue precisamente de la Procuraduría General de la República, donde hoy despacha, el ex senador de la República, Raúl Cervantes Andrade, quien tuvo a cargo la investigación de las tarjetas Monex, en la campaña del hoy presidente de la República.

Una tercera lectura, es que el ex gobernador de Chihuahua, César Horacio Duarte Jáquez, desde las alcantarillas, desde la penumbra, se sigue moviendo, pues si algo le sobra son recursos económicos que se llevó del erario público, de las  millonarias comisiones que cobró a los constructores de la obra carretera a los proveedores de servicios, y por supuesto, a los capos de los dos carteles de la droga- Chapos y Linieros- , que desde hace un buen rato se han disputado la codiciada plaza de Chihuahua.

A todos les pasaba el sombrero, el “gober pechocho”. Es de todos sabido esa virtud del ballezano, para eso tuvo a su tesorero, Jaime Herrera, a su lugarteniente, Jorge González Nicolás, al “galeno” Pedro Hernández, y como olvidar a “el santificado” Manuel Russek, y por último al “inmaculado” Mario Trevizo Salazar.

Una cuarta lectura, es que los medios de comunicación que estuvieron alineados todo el sexenio con el putrefacto, huésped del palacio de gobierno, y que se llevaron “las perlas de la virgen” no por hacer un periodismo de investigación, criticó, pensante, sino por adular a Duarte Jáquez, fueron los que dieron amplios espacios a esa información, en sus notas de primera plana o a ocho columnas, Habrá que revisar los encabezados de los matutinos, El Heraldo y El Diario, de este lunes. Sin dejar de hojear las páginas digitales como Tiempo, Omnia, Entre Líneas y La opción, que le siguen siendo leales y sobra decirlo, están al pendiente del destino que le depare a su mecenas. Que les dio a ganar billetes que fue un contento.

Más allá de las lecturas que generaron estas informaciones, lo cierto, es que, por lo pronto, ya dos de los principales funcionarios de la administración estatal, El Fiscal y la responsable de la Función Pública, ya fueron vulnerados en sus respectivas imágenes como servidores públicos, que se supone, deben de estar libres, solventes de toda mancha en el desempeño de sus labores en el gobierno federal.

ROCIO STEFANY OLMOS LOYA

Independientemente, de que la Secretaria de la Función Pública, haya retirado del portal al día siguiente la sanción administrativa que lo inhabilitaba para ejercer su trabajo a Peniche Espejel, quedará en su haber un velo de “sospechosísimo”. No se diga en contra de Olmos Loya, sobre quien pesa una suspensión en el servicio del gobierno federal.

Se aclaren estos dos casos o no, pesará la duda, la pérdida de confianza tanto en contra de Peniche Espejel, como de su compañera, Rocío Stefany Olmos Loya. Los dos funcionarios que de entrada deben de generar confianza, transparencia, credibilidad, ya no digamos solo entre la clase política, sino ante la opinión pública, fueron literalmente exhibidos, generando un mar de dudas, de escepticismo en contra de su jefe político, Javier Corral, a quien no le faltarán los críticos y los detractores que digan como de que del ex fiscal, Jorge González Nicolás, haya dicho que no le generaba la más mínima confianza, por sus turbios nexos con el ex gobernador, César Duarte, y ahora que “ventanean” a sus coequiperos, no le dejan más que dos alternativas:

O los tolera y protege, con el consiguiente desprestigio para su gobierno, o los cesa por haber traicionado su confianza y no haberle dicho en tiempo y forma, que venían “mal de origen”. Como que “ve la paja en ojo ajeno y no ve la viga en ojo propio”.

Ojalá lo entienda Corral Jurado, su antecesor, César Duarte, el ballezano, hijo de la corrupción, amante del nepotismo, ahijado del tráfico de influencias, padrino del crimen y amadísimo del extinto michoacano, Juan Gabriel, le está mandando mensajes a través de sus incondicionales que tiene en las dependencias del gobierno federal, de que lo mejor será dejar las cosas como están, llegar a acuerdos en lo oscuridad. Darle prioridad a una componenda, a un turbio arreglo y que se olvide de llevarlo ante la. Justicia a él y sus compinches.

Javier Corral, debe estar preparado para enfrentarse en los meses que vienen no solo a su predecesor, César Duarte, sino al mismo régimen que también protege al otro ex gobernador hampón, Javier Duarte de Ochoa, así como al mismo, exmandatario de Nuevo León, Rodrigo Medina de la Cruz, sin olvidar a Roberto Borge, de Quintana Roo.

Los cuatro ex mandatarios tienen algo en común:

Le financiaron su campaña con millones de dólares, en su gran mayoría provenientes del narco y del crimen.

Mientras pueda y este en el poder los va a proteger, así le cueste la pérdida de la Presidencia de la República, que hay que decirlo, ya está más que perdida.

Vienen duras batallas, en las que habrá victorias y derrotas.

¿De qué lado quedará, Javier Corral?  ¿De los vencedores o de los derrotados en los meses por venir?

Si no logra Javier Corral, llevar ante la justicia a su acérrimo enemigo, Duarte Jáquez, no me sorprendería que, en los comicios presidenciales del 2018, reciba el “voto de castigo” de los electores que le confiaron su voto en las elecciones del pasado 5 de junio, por prometer lo que no cumplió.

Si cumple, no exagero, al afirmar que apuntalaría su nombre e imagen en los próximos 5 años, a tal grado de pelear por la candidatura presidencial y no en el 2024, sino en el mismo 2018.

Todo depende de que Duarte Jáquez y sus testaferros pisen la cárcel.

Que no están muertos. Están más vivos que nunca.

Ya le mandaron un mensaje muy duro desde la PGR…

ALONSO DUARTE Y BLANCA NINFERT AGUAYO

En el Congreso del estado, donde hoy es mayoría el PAN, pero que hace apenas unos meses atrás, el PRI tenía el control en manos del pillo, Rodrigo de la Rosa, quien tuvo una gestión marcada por la corrupción, no se diga la mediocridad junto con la opacidad. De la Rosa era un monigote de César Duarte, quien le ordenaba a quien metiera en la nómina y a quien corriera. En este contexto, déjeme le platico que ayer volvió como si hubiera regresado de una gran misión, Blanca Elena Ninfert Aguayo, quien laboraba en el área de bibliotecas, dependiente de la Secretaria de Servicios Jurídico- Legislativos, que encabezaba, Lorena Serrano Rascón. Blanca Elena, es esposa de Alonso Duarte, ex director del Colegio de Bachilleres y ex subsecretario de Educación y Cultura, en el tramo final del sexenio pasado. La mujer de Alonso, llevaba desde el pasado 16 de abril del 2013 en calidad de comisionada en la organización sindical de burócratas. Es decir, ce “aviadora”. Nunca dejó de cobrar su sueldo y of course, su compensación.

DOCUMENTO

El oficio que le envió Lorena Serrano, sobrina del extinto escritor, Víctor Hugo Rascón, y del desaparecido ex edil de Uruachi, Francisco- hermanos los dos- al entonces, Secretario de Servicios Administrativos, el hampón acosador de empleadas del Congreso, Rodolfo Torres Medina, aquí en esta columna exhibimos tal documento para que no vaya a decir, Alonso Duarte, que calumniamos a su adorada esposa. También publicamos la foto del ex funcionario con su mujer, cuando estaba embarazada. Ya tuvieron su hijo. Y ya regresó ahora si dizque a trabajar. Seis años cobrando, sin trabajar. Que a toda madre. Los duartistas se dieron una vida de lujos y privilegios, sino hay que recordar a la sobrina del ex gobernador, Diana Javalera Medina, hija del pillo ballezano, ¿Qué hay de otros? Raúl Javalera, ex director de la Junta Central de Aguas y el IVI. Diana Javalera, tenía un trabajo modesto en el sexenio de Reyes Baeza, pero llegó su tío al poder, y la hicieron Directora de Recursos Humanos. De 15 mil pesos que devengaba, terminó con una percepción que superaba los 80 mil pesos al mes. La finiquitaron con poco más de un millón de pesos. Ni quien chistara. Por lo pronto, Blanca Elena, ya dio a luz a su criatura hace no mucho, ya le dio por ahora sí, desquitar lo que en seis años percibió sin trabajar ni un solo día, todo gracias a ser cónyuge de uno de los parientes que mamaron y se dieron de topes en el sexenio pasado. Eran los príncipes del rampante nepotismo. A ver si Miguel La Torre le pone una atención especial a esta quien contó con distinciones que a pocos muy pocos se les concedieron en el sexenio de la podredumbre… donde apellidarse era sinónimo de impunidad.

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