Fecha: 22-10-18

 

*Humberto Pérez Holguin, premiado por sus pillerías,

 por, Javier El Talegas Corral.

Por: Juan ANTONIO TORRES
 
 

HUMBERTO PEREZ HOLGUIN

                     El actual director de Administración de gobierno del Estado, Humberto Pérez Holguin, en sustitución de Guillermo Luján Peña, pudiera decirse que perdiendo y transando a medio mundo, terminó ganando, hasta lo premió su padrino, Javier El Talegas Corral.

                                        Le explico:

De todos es sabido que “Beto” chico, como le solían llamar los cuauhtemenses, al ex ex edil de esa ciudad, para diferenciarlo, de su padre, quien también lleva el mismo nombre, Humberto Pérez, pero éste, Mendoza, quien tuvo la fortuna de ser alcalde por dos ocasiones de aquella comuna donde predomina la fuerza y el dinamismo de los menones- pretendió reelegirse en el cargo, en los pasados comicios del primero de julio, tratando no sólo de imitar lo que había realizado su progenitor, sino superarlo, por lograrlo de manera consecutiva.

                                 Pero no se le hizo. Le dieron palo, sus paisanos.

                                 Creyó cándida e ingenuamente, que el imaginario pensante de esas latitudes, no le cobrarÍan con el voto de castigo, todo lo que dejó de hacer por la ciudadanía, y lo que hizo, lo realizó mal y de fea forma.

                                  Se pitorreaba, además del “Efecto Peje” de lo lindo.

                              -“aquí los vamos a esperar con mucho gusto”, decía burlón a sus detractores y críticos, que le anticipaban una derrota,  a manos de los morenistas, días antes de los comicios presidenciales del uno de julio del año en curso, que encabezaba el tabasqueño, Andrés Manuel López Obrador en el contexto nacional, y Carlos Tena, en lo local.

                                  El ahora sub- secretario de ingresos de la administración estatal, tras la salida de Guillermo Luján Peña, se aferró a ser candidato por segunda vez en ese municipio, bajo las siglas del PAN, no obstante que el tejido social, ya no lo soportaba, ya generaba su nombre, muchos tufos de prepotencia, malos manejos, vínculos con los malosos, y corrupción.

                              Había resultado “una fichita”, tras su gestión de los dos primeros años de gobierno al frente de dicha comuna.

                             Le ofrecieron una salida digna, que no se merecía, la recaudación de rentas de aquellos lares, donde laboraba, David Gutiérrez, pero se le hizo poca cosa. Para las ínfulas, y la soberbia que destilaba en aquellos momentos, dijo “que no y no”.

                            Estaba consciente, Beto chico, que si era enviado a ese espacio, el rechazo por parte de la ciudadanía, hubiera sido más que manifiesto. Los reclamos lo habrían hundido. Sabía que no podría darles la cara a la gente, que había traicionado, por todo lo malo que había hecho y por sus graves omisiones.

                            La recaudación pues, no estaba a su altura, a la estatura de su egolatría. Se le hizo poca cosa. Ahí no había muchas posibilidades de hacerse de recursos mal habidos y en abundancia,

                           Desde el CDE del PAN, y desde la oficina del gobernador, no se la quisieron jugar en contra de “Beto mayor” por qué, “representaba votos” y más en una coyuntura tan crucial como las pasadas elecciones, en las cuales El Efecto Peje, amenazaba con arrasar con todo y contra todos.

                             Habrá que poner en contexto que el Doctor, Andrés Barba, en el 2016, un personaje respetado por propios y extraños, pretendió ser edil de Cuauhtémoc, por qué sabía que tenía de su parte a la gente, que sabía de su buena fama pública, de un hombre solvente, que podía haber competido sin ningún problema en aquellos comicios y ganar, a tal grado que pidió que se hiciera una elección interna. Sabía de sus fortalezas.

                         Lo que pocos saben, es que el galeno, Andrés Barba Barba, en el sexenio del michoacano, Felipe Calderón- 2006- 2012, fue ungido delegado del ISSSTE en Coahuila, en aquellos tiempos les dio cobijo, trabajo, a varios cuauhtemenses, entre ellos, al propio, Humberto Pérez Holguin, y al hijo del ex director de Seguridad Pública, Enrique Villagrán,  durante la primera gestión de “Beto” mayor.                          Pero no fue así, Beto Chico, quien había estado en la Dirección de Desarrollo Social, en la administración de Heliodoro Juárez, se valió del liderazgo moral y político, de su padre, el ex alcalde, y de la amistad que mantenía con la ex diputada federal, Rocío Reza, para que el candidato elegido, fuera mediante un “dedazo” aunque los panistas lo llamen eufemísticamente, “ designación”.

                       Por increíble que parezca, quien se hubiera imaginado, que con el paso de los años, se le hubiera olvidado a Pérez Holguín, ese detalle, cuando hablaba con la sombra de la  ignominia. Le daría una puñalada trapera al doctor Barba, impidiendo que fuera el candidato por el PAN en el 2016.

                     Ciertamente en ese año ganó la contienda, como resultado de toda la podredumbre que destilaba la administración del priista, César Duarte.

                     Pero en el trayecto del 2016 al 2018, el frustrado ex edil enseñó el cobre por todas las transas que tejió en torno a su quehacer administrativo que dejó mucho que desear. Exhibió sus refinados gustos por el prevaricato. Amén, de hacer muy buenos negocios, entregando uniformes a las escuelas primarias, secundarias y prepas del municipio que tuvo la suerte de “asaltar” literalmente.

                        Y mire usted lo que son las cosas, sus dos “grandes obras” fueron justamente  la entrega de miles de uniformes, pero, ¡oh casualidad!  resulta que la empresa que maquiló dichos uniformes, era de Coahuila, donde mucho antes, le había tendido la mano, un buen samaritano, como Andrés Barba. cuando Beto Pérez Holguín, traía la polilla en todas las bolsas de sus pantalones.

                       ¿Cuánto dinero se echó a la bolsa por la vía del diezmo?

                       Pero además, habría que preguntarle, porqué escogió una empresa foránea, cuando en todo Chihuahua, bien pudo encontrar no una, sino varias que le pudieron haber dado la calidad y la cantidad de uniformes que quería.

                 La otra obra, que presumió por todos los medios de comunicación que estaban alineados con su proyecto reeleccionista fue el Boulevard, Fernando Baeza, en la cual dio el banderazo de inicio, en julio del 2017, misma que fue presupuestada en 80 millones de pesos; financiada por el municipio y el Estado.

                 Nomás tuvo el gusto de arrancarla, pero no la concluyó.

                 Les ocasionó muchos perjuicios y daños a negocios variopintos. Loteros de autos, comerciantes establecidos que tuvieron que cerrar, porque se fueron la quiebra. Se presumió que en 5 meses se terminaría, calculando que para diciembre de ese mismo año, se podría publicitar con bombo y platillo.

                Con miras a presumirla para las elecciones del 2018.

                Fue un caos, porqué se pasaron demasiados detalles por alto, como él no haber realizado los estudios técnicos pertinentes, se destruyó la red óptica de esa zona, no se diga el servicio de alcantarillado, del paso del agua potable. Se destrozó el pavimento existente de todos los carriles al mismo tiempo de tan congestionada avenida- los de ida y los de regreso-

                Lo que preveía como un golpe mediático, llegado el momento para su causa, se le revertiría totalmente justamente en las elecciones del pasado mes de julio. Pero habría otros factores que gravitarían también en su contra.

                Otro de estos, fue que cuando exhortaron a que los candidatos se practicarán un examen de antidoping para saber que tan sanos o que drogos podrían ser, los hombres que aspiraban en dirigir las riendas del municipio en cuestión, el candidato del PAN a la alcaldía le dio muchas vueltas al asunto. Pasado un mes, presentó un análisis “patito” que hasta fue certificado por un notario público. Su antagonista, Carlos Tena, ipso facto, a las primeras de cambio lo presentó. Beto Pérez, generó muchas suspicacias con esa actitud mostrada.

                   Sospechosismos, diría Santiago Creel,

                   Lo que acabó de sepultar sus aspiraciones de quedarse una vez más al frente de la alcaldía, fueron sus pleitos con los presidentes seccionales Carlos Arredondo y Pedro José Baray de Anáhuac, y Rubio, respectivamente. Los veía como Dios ve a las liebres: chiquitos y orejones.

                 Los ignoraba, no los veía, no los conocía, y mucho menos, los escuchaba. Llegado el momento se la cobrarían con creces, por arrogante e hijo epu…

                Si tenía todo el tiempo para degustar bebidas espirituosas, y sacudirse las narices a salud de Doña Blanca, con sus amigotes y con chicas alegres, a las que era muy afecto ya entrado en gastos..a expensas del erario de la alcaldía.

               Cuauhtémoc, que se había distinguido por ser una lugar apacible, tranquila, bajo la conducción de Pérez Holguin, se convirtió en un “Juarez chiquito” donde el crimen tomó como rehén a dicha ciudad, gracias a que se trastocó la seguridad en violencia y desasosiego.

                No sólo eso, la administración pasada, dejó con serios problemas de falta de agua, muchas colonias de este municipio, amén de que las calles se ven tupidas de baches. La realidad es que bajo la conducción de Humberto Pérez Holguin, Cuauhtémoc, un municipio que tiene un enorme potencial en muchos rubros por su ubicación geográfica, su clima, su gente, sufrió un grave deterioro, una involución, que por fortuna fue de dos años y no de tres.

                               Víctor Rodríguez Guajardo, ex secretario particular del ex gobernador, Francisco Barrio Terrazas, y compadre y socio de Javier Corral, quien desde hace dos años  le advirtiera de los riesgos de hacer alcalde a “Beto chico” lo más probable es que le pudo haber dicho: “te lo dije”. Pero es un hecho, que el inquilino del palacio de gobierno, El Talegas, Corral, se pasó por el arco del triunfo, eso y más, porqué si alguien es corresponsable de lo que pasó en los pasados dos años en Cuauhtémoc, es él y nadie más.

JAVIER CORRAL

                                  Cuánto se ganó en la elaboración de los uniformes y en la pavimentación del Boulevard Fernando Baeza, que por pura pinche casualidad, las empresas que fueron favorecidas, por adjudicación directa, fueron de Coahuila, para no dejar pistas, de cómo fue la negociación y de a $$$ como los moches….

                                   Pero eso, le valió gorro a Corral, porqué lo instaló donde se manejan, muchos, muchos recursos económicos. Se imagina usted en la Dirección de Administración, ,  cuantos proveedores no tendrán que ponerse con su cuerno, para que les asignen obras de todo tipo, servicios diversos. Un mundo de dinero, es el que pasara por las manos más que sucias, de Betito, quien bien lo decía, cuando se ponía hasta las chanclas de borracho, que “cuando llegará a la presidencia, iba a robar a lo grande”. Y lo logró.

                                  Se imagina ahora, que “tiene mucho lodo al frente, para que se atasque”.

                                 Solo que recuerde, que el tiempo camina demasiado aprisa y este gobierno del Nuevo Amanecer, que hoy se rasga las vestiduras, despotricando contra todo lo que hizo, César Duarte, mañana podría estar bajo la misma circunstancia, y más si la gubernatura se la entregan a un morenista, en el 2021, más allá del nombre…

                                   ;Cuidado, porqué en la rueda de la fortuna, hoy se está arriba, mañana quién sabe! Al tiempo…

BREVES INDISCRETAS..

Jorge Esteban Sandoval Ochoa y Lionel Reyes Castro, ya andan promocionando su dilatada carrera delictiva para llegar a la delegación del ISSSTE. El par de pillos, ya andan presumiendo sus “excelentes relaciones” con personajes que van a quedar bien ubicados en la nueva administración federal de AMLO. Lionel, es tan cínico que se ha auto- robado dinero que les correspondía a los priistas, sus ex compañeros de partido, hoy hasta se presume de “Moreno” desde su espacio en Face Book, en el que escribe muy seguido sus dardos flamigeros, bajo el seudónimo de León Reyes-porqué no pone su nombre completo, Lionel Reyes Castro, ya que está más quemado que un casquillo de sicario-. El cuestionado mapache electoral, a quien todo mundo ubica como “El Coco” un día sí y otro también les tira duro a los de Morena, dizque para que sepan “quien masca chicle, y hace tururu”. Como sino supieran del hampón que es. Al menos a quien esto escribe si le consta. Y sino que me revire, a ver a cómo nos toca. Decirle que lo reto a golpes, sería un abuso de mi parte. Con una bofetada mía, se le caerían los pocos pelos que todavía le quedan en su cuero cabelludo. La dignidad y el decoro, esos los perdió hace muchos años, al igual que su hermana Xóchitl..

En lo que respecta al turbio personaje nativo de Bocoyna, Jorge Esteban Sandoval, pues ya vive del recuerdo. Y de los trastupijes que tejió a su paso. Trae a dos que tres patiños a los que les da cuerda para que estos hagan lo propio y vayan a las oficinas de la citada dependencia, y aseguren que: “Ay viene de nueva cuenta, El chapo de San Juanito” y no precisamente a trabajar, sino a servirse con la cuchara grande, como cuando estuvo en gobernación estatal, donde les pasó el sombrero a muchos malosos,dueños de antros y cantinas, que una vez que se enteró el entonces gobernador, José Reyes Baeza, lo puso “ de patitas en la calle” pues para pedirles “cuota” a los malosos, solo él, para eso tenía a su lugarteniente, el ahora extinto, Saúl Hernández Ruíz, ex director de la CIPOL, y enlace de La Línea…….

POSDATA...


Mal, que digo mal, de la patada la pasó  en el mitin de AMLO, el edil de extracción independiente, Armando Cabada Alvidrez, cuando alguien le sugirió que subiera al presidium de dicho evento que solo se tenía destinado para los morenos del primer círculo. No lo hubiera hecho, porque lo tupieron de abucheos y silbatina de los ahí presentes. No le quedó otro remedio que regresar al espacio que les había asignado a todos los ediles.
A los morenos no se les olvida que el triunfo del que presume lo ganó en la mesa, no en las urnas, por la patética operación de los que defendían la causa de Javier González Mocken. Los ilusos que veían la posibilidad de que lo aceptarán en Morena como candidato en el 2021, ya se percataron que no lo dejaran pasar....Ojalá, el pillo de Marco Quezada, quien presume que ya lo quieren en Morena se haya dado cuenta que no la tiene nada fácil para que le den la candidatura a edil de Chihuahua. El desprestigio que lo persigue, es tan grande, que podría perder de fea forma......

ARMANDO CABADA

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