Contra poder

Fecha: 22-08-16

 

*César Duarte y el desfile de funcionarios en su gabinete.
*El Extremo Auto Show, “papa caliente” que persigue a Marco.

                                      

Juan ANTONIO TORRES
 






                           
CESAR DUARTE
                                                                   

Faltan 45 días para que concluya el mandato constitucional del ballezano, César Horacio Duarte Jáquez, y en el sexenio que está a punto de extinguirse, desfilaron una cantidad impresionante de funcionarios con perfiles variopintos para cubrir las secretarias en las que, la gran mayoría no aguantaron mas de tres años, salvo algunos pocos, pero no por su capacidad para operar las políticas públicas, o en el peor de los casos, para enfrentar los problemas y los conflictos que les estallaron, sino por la filia con el huésped del palacio de gobierno, y no les quedó alternativa, más que abandonar el “carro del poder” .
                                 Así pues, en las principales secretarias del staff de Duarte Jáquez, que ya vive sus últimos días de “grandeza” y de finanzas en la quiebra, lo que se presumió al inicio de este régimen como un “gabinete de verdad” resultó con el paso de los días, los meses y los años, en un “gabinete de caricatura” que nunca tuvo la cohesión, ni la experiencia suficiente para atender la problemática de una entidad bronca, con graves problemas de seguridad, de rezago, de marginación social, que se fueron “comiendo” a los “servidores públicos” que vieron antes que todo por sus parcelas de poder, sus intereses de grupo, y sus apetitos voraces que fueron satisfechos a placer, que se reflejaron en ostentación, dispendio y el clásico enriquecimiento más que explicable.
                                  Casi de todos. Estamos hablando de sus coequiperos de primer nivel. Nada màs.
                                  Como si fuera un requisito sine qua non,  saber atracar el erario público, para poder ostentarse como secretario de estado, además de ser desde luego de Hidalgo del Parral, o en su defecto del meritito, Balleza.
                                 Ser paisano, era el pasaporte de identidad para ser “jefe” y sacudirse de golpe y porrazo la polilla de la pobreza, con la que llegaron muchos, y hoy, hoy, son pudientes, gracias a lo que hicieron con “el sudor de su frente”.



JAVIER CORRAL





                                 En este contexto, pues, como secretarios de gobierno, desfilaron tres personajes, con sus defectos y virtudes, con sus fortalezas y debilidades. Inició el sexenio, Graciela Ortiz González, conocida en el bajo mundo, como “la mujer de madera”. Le seguiría, Raymundo Romero Maldonado- “La Colorina-quien más duró en ese encargo, tres años, y terminará, salvo que ocurra una desgracia, “el académico” Mario Trevizo Salazar.
La mujer del chocolate Mendoza, dejó dicha posición, para buscar la Senaduría, que no ganó, pero ya experta en la “autopista” de las pluris, se logró colar. Ahí sigue. De ahí no pasará aunque sus amigos de El Heraldo, y El Tiempo, la candidateen, como próxima presidenta del Senado de la República. Lo mas seguro es que le den palo. Nada nuevo para esta dama. Si se chupa una de chocolate todas las noches. Que mas da.
                      Indudablemente el mejor de los tres, fue desde mi muy humilde óptica, Mario Trevizo, un hombre, serio, educado, moralmente solvente. No se enriquecíó como sus predecesores.  
                     En la secretaria de Finanzas, empezó un heredero de Reyes Baeza Terrazas; Cristián Rodallegas Hinojosa. No aguantó mucho y al poco tiempo, tiró el harpa para instalarse en calidad de delegado del IMSS. Más vale ser cola de ratón, y no cabeza de león, debió haber reflexionado, el nativo de Ahumada. Lo sustituyó el empresario de la madera, José Luis García Mayagoitia, y como no tenía la más mínima necesidad de estar soportando grillas y pugnas internas,optó por renunciar. Lo remplazó el ingeniero agrónomo, Jaime Ramón Herrera Corral, quien ha tenido que soportar a bayoneta calada los embates del Banco Unión Progreso, que desató el abogado Jaime Garcia Chávez y que no tienen para cuando terminar,  mucho menos, cuando el gobernador electo, Javier Corral, tiene altas filias por el ex perredista, ahora de Morena.
.              En la Procuraduría de Justicia, transformada en la Fiscalía General, empezó las hostilidades contra el flagelo de la inseguridad, y el crimen organizado, Carlos Manuel Salas, quien tuvo que capotear, los primeros tres años, los estragos de la violencia y de los crímenes de alto impacto. Fue utilizado hasta que ya no lo consideraron necesario para relevarlo. Había llegado a pedir chamba para que lo instalarán en la Junta de Aguas, y de premio le dieron la dependencia mas caliente, la Fiscalía, donde hizo un trabajo sordo, pero efectivo. Sin embargo con todo y eso, le dieron “comisión familiar”
               Llegó a relevarlo, un abogado, casado con la mediocridad, y con el color gris, Jorge González Nicolás. No hizo gran cosa que lo catapultará por su lucha a muerte en contra de los malosos, pero si supo capitalizar su puesto que hasta uno de sus hijos, se hizo novio de una de las gemelas del matrimonio, Duarte-Gómez.
              Llegó como los fenicios, con una mano adelante y otra atrás, pero se irá  cargado de muchos, pero muchos billetes verdes, que le dieron por pasarle el sombrero a los que presumió combatir de dientes para afuera, lo mismo en las urbes como Juárez y Chihuahua, y no se diga en la Sierra, donde los capos de La Línea y Los Chapos, imponen su ley....claro que no fue de gratis, pues el derecho de piso, se paga en efe y en dólares.




JORGE DOROTEO ZAPATA





              Hoy ve la vida de otro color. Más cuando los problemas económicos se esfumaron por lo que le reste de vida a este “gordito feliz” quien se sacó la lotería sin comprar boleto, pero si siendo “ el hombre de todas las confianzas en el renglón de seguridad” del hombre que movió los hilos del poder en un sexenio que ya se está extinguiendo.
             En Educación, de la cual tanto se presumió, desfilaron nada más 5 secretarios. Aquí hubo de todo; de chile, de dulce y de manteca.  Empezó el ex rector de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, Jorge Quintana Silveyra. Pasó de noche. Lo sustituyó, Pablo Espinoza, quien traía bajo su brazo derecho, sus maestrías de mapacheria, operación carrusel, especialista, en ratón loco. Fue por un breve lapso, “El Vasconcelos de Chihuahua”. Luego le siguió, el Doctor en Derecho, Marcelo González Tachiquin, a quien lo rebasaron las ansias de novillero, y se lanzó en pos de la candidatura a la gubernatura por el PRI que, no le concedió su amigo y mecenas, César Duarte. Su renuncia al PRI, fue un salto al vacío sin paracaídas, que hoy lo tiene en la Renata. Le siguió el magistrado, José Miguel Salcido Romero, que también creyó que su paisano lo haría abanderado del PRI, a la gubernatura de Chihuahua. Fue una jugada perversa, no solo para sacarlo del Supremo Tribunal de Justicia, sino también de la nomenclatura estatal para de ahi, no dejarle ni la más mínima posibilidad de regresar a sus dominios del Supremo. Exhibió falta de oficio, y de malicia. Hoy ya está hasta pensionado, percibiendo ingresos por el orden de los 200 mil pesos mensuales. Terminará, en esa dependencia, Ricardo Yáñez Herrera,  uno de lo herederos de la “líder moral” Elba Esther Gordillo Morales, junto con Francisco, ex amasio de la ex diputada federal.
.                       En Fomento Social, empezó Fernando Uriarte Solís, quien nunca tuvo el perfil, ni el trato para la dependencia monstruo que, “se tragó” a los dos ex secretarios que fungieron como tales en el sexenio reyesbaecista, como fueron, Carlos Carrera Robles y Oscar Villalobos Chávez. Similar suerte correría, obvio, Uriarte, así como, Rafael Servando Portillo, quien no sirvió mas que para nada, pero si para tejer pingües negocios para y solo para sus interese unipersonales, claro está,  al amparo de su puesto. Si algún sello distinguió a Uriarte y Portillo, fue la soberbia, la arrogancia. Lo sustituyó, el periodista, José Luis García Rodríguez, quien terminará para su mala suerte,  con la etiqueta de un funcionario misógino, quien gusta de maltratar a las mujeres en público. Todo lo que haya hecho  bien, se verá  eclipsado por su forma de conducirse con las damas....
                    En Economía, entró en un principio, el jalisciense, Álvaro Navarro Gárate, bautizado, como “El Embutido” dizque por qué estaba hecho al alto vacío. Pasó con más pena que gloria. Se fue por la puerta de atrás. Luego llegó, Manuel Russek Valles, un personaje que “nació en pañales de seda” con mucho pedigree, pero  con poco carácter para poner las casa en orden. Ahí cobraba en calidad de secretario, Russek, pero quien llevaba la batuta, era Sergio Jurado Medina, primo hermano del mandatario de Chihuahua, quien hizo chillar y huerto con el presupuesto, con los vehículos, y con lo que quiso. Russek, para no confrontarse con la parentela del hombre que lo puso ahí,  aplicó la filosofía de, Laissez faire, Laissez passer,  “dejar hacer, dejad pasar” del francés,  Pierre Samuel du Pont de Nemours. Sin tener la más mínima necesidad de exponer su prestigio personal en una administración por demás cuestionada,, puesto que su respetable padre, Don Manuel Russek Gameros, un señorón, quien, le dejó además de un bien acreditado nombre, una fortuna que difícilmente se acabará en lo que le quede de vida.




KARINA VELAZQUEZ





.  En la Secretaria de Salud, solo dos personajes han desfilado por esa oficina. El primero fue el prestigiado galeno, Sergio Piña Marshall, quien no obstante que venia precedido de una buena fama pública como ex rector de la UACH y en el campo de la medicina, no soportó las presiones de uno de sus subalternos, quien a la sazón fue su principal franco-tirador, Pedro Hernandez Flores, quien terminó sustituyéndolo, pese a que carecía del perfil de un doctor para tomar la batuta. Si en alguna parte se ha hablado de podredumbre, corrupción, es ahí. Pero “el galeno” sigue inamovible, intocado. Prueba de su poderío, es que primero se fue, Piña Marshall. En Obras Públicas, inició el ballezano, Javier Garfio Pacheco, quien aguantó la primera mitad del sexenio, para de ahí transitar a la alcaldía de Chihuahua. Lo remplazó un tránsfuga del PAN, Eduardo Esperón, quien lejos de distinguirse por las buenas obras a lo largo y ancho del vasto estado de Chihuahua, se tiró a la hamaca, haciendo billetes, cobrando el tradicional diezmo a los constructores, pero por adelantado. Y no un 10 sino hasta un 30% para quien le quisiera entrar. En la SCT, había dejado una negra huella de malos manejos y peores obras.
      En Desarrollo Urbano, aunque usted no lo crea, empezó un hombre con perfil de maestro de primaria; Rafael Servando Pineda. Un auténtico improvisado, que llegó ahí, porqué fue una concesión que se le daba a la tlaxcalteca, Beatriz Paredes Rangel, quien había sido su love affaire, años atrás. Una anécdota que lo describe de cuerpo entero, es que cuando lo visitaban a su despacho, su secretaria ya sabia que decirles a los “incómodos” visitantes: “discúlpeme pero el secretario está atendiendo un asunto del señor Gobernador” o bien, “El secretario va a salir al despacho del señor gobernador” aunque no fuera cierto, pero siempre, estaba atendiendo asuntos del número uno del palacio de gobierno. No hizo nada. Pero hasta se hizo de una constructora. Andaba en la vil chilla. Pero hoy, aunque parece momia, ya tiene en que caerse muerto. Luego desfilaron por ese espacio, el deliciense, Guillermo Márquez Lizalde. Maurilio Ochoa Millán y por ultimo, la arquitecta, Nieves Aurora Maloof Arzola. En Desarrollo Rural, Octavio Legarreta Guerrero, fue uno de sus mejores secretarios al inicio de este gobierno, por la amplia experiencia que tenía en el campo. Un servidor público en toda la expresión de la palabra. Para su desgracia, no era de las confianzas del huésped del palacio de gobierno, y tuvo que abandonar el puesto, para darle su lugar a un pillo, que no tiene pelo de tonto, Lionel de la Rosa Carrera, con un negro historial en lo que se refiere al despojo de tierras en el ejido de Tabalaopa. Un auténtico depredador, que donde ponía  la mano, hacia la transa. Lo ve usted caminar con paso cansino, enjuto, encorvado en los días que corren, pero es un costal de putrefacción, un dinosaurio del viejo y caduco PRI. En la Secretaria particular, el primero en arribar a ese privilegiado espacio de poder y autoridad, llegó, Marcelo González Tachiquin, luego el profesor, “el hijo pródigo de Bocoyna” Miguel Ángel González. Le siguió, Odorico Vázquez Bernal, quien anduvo huyendo en los tiempos de Patricio Martinez García, porqué lo traían en la mira por andar traficando droga en la Sierra, cuando el extinto, “Filósofo de Rubio” Artemio Iglesias era su pastor. Luego llegó un eslabón perdido del SNTE de Elba Esther Gordillo, un pillo llamado, José Luis González de la Vega. Quien duró un suspiro. Y una vez mas, llegó en calidad de “emergente” lo que quedaba de Rafael Servando Portillo, después de que lo había tumbado un pony, perdón un equino.. En la secretaria del Trabajo, aunque usted no lo crea, sigue en pie, firme, el abogado, Fidel Pérez Romero, quien empezó en un reducido espacio, y hoy está terminando de huésped de un edificio insignia como lo fue, el Supremo Tribunal de Justicia. Yo soy uno de los sorprendidos que haya aguantado la milla, porqué nunca creí que tuviera el empaque y los arrestos para concluir su tarea,  con quien le dispensó la confianza, más allá de sus yerros y aciertos. Es el único que ni lo cambiaron de dependencia, mucho menos que le hayan dado “las gracias”.
                En resumidas cuentas pudiera subrayarse que el régimen priista, que se está extinguiendo, fue un gobierno “de ensayo y error” . Un gobierno, donde prevalecieron los caprichos del mandatario estatal, por encima de los valores, de la moral, de los principios, de la doctrina partidista, en que debían sustentarse todos y cada uno de sus leales colaboradores.
                  Pesaron mas las componendas, los perfiles de improvisación y de complicidad. Una prueba de ello, fue haber apostado, por un personaje que no traía nada, o más bien, muy poco en su palmarés personal,, como Enrique Serrano Escobar, para que lo sucediera en el ejercicio del poder, y ahí se le acabó, el encanto, la magia, la suerte, el aura de presidenciable, de “invencible” al  César de los Cesares.
.               Le espera la persecución, lo perseguirá, el escarnio y el estigma por lo que le quede de existencia.
               Ojalá y su virtual sucesor, Javier Corral Jurado, lo aquilate y no se deje llevar por los arrebatos o por los consejos de figuras desgastadas como Francisco Barrio, un “gigante con pies de barro” desencanchado, quien intentará colocar a sus fieles escuderos, en los espacios mas importantes de la  próxima nomenclatura estatal, sin que El Bárbaro del Norte, se haya destacado o preocupado  por dejar la piel en las arenas de la pasada campaña político- electoral, que ganó con toda la barba, Javier Corral, y no necesariamente los panistas rabiosos que le jugaron las contras con marionetas como, Jaime Beltrán del Río y Cruz Pérez Cuéllar, que le vendieron su alma al Diablo, confiados en que una vez más se subirían al podio de los ganadores.
                Hoy la derrota electoral, el revés político, los cobijará por donde transiten en los próximos cinco años......

  EN CORTO....     EN CORTO.........EN CORTO..........EN CORTO....,..........*********...............************..... ************
No son pocos los que se preguntan que le pasará al ex edil de Chihuahua, Marco Adán Quezada Martinez, con las nuevas autoridades que tomen los controles a nivel municipal, en el caso de María Eugenia Campos, en relación al asunto del Auto Show Extremo, en el que perdieron la vida mas de 10 personas y resultaron con lesiones de por vida por lo menos otras 50. El asunto no está muerto, ni se le ha dado el clásico carpetazo. Menos, cuando la futura alcaldesa de extracción albiazul no tiene ningún compromiso con Marco Quezada, esposo incómodo de su ex contrincante, Lucia Chavira Acosta. Nada halagüeño le espera a Quezada, quien le apostó todo a que su esposa ganará la elección pasada del 5 de junio, para dejar enfriar el asunto, por el cual para su desgracia será recordado hasta el último día de su vida por los habitantes de la capital de la entidad. César Duarte, si hubiera querido lo habría encarcelado sin ningún problema. Lo tuvo en un puño, pero como aceptó la candidatura de su mujer a la alcaldía de Chihuahua, se la perdonaron, claro que los duartistas tenían preparada su jugada, en la cual según sus cálculos, no solo perdería, Lucia Chavira, frente a su nueva aliada, la panista, Maru Campos, sino en la que ganaría de calle, su alfil, Enrique Serrano y perdería su archi rival, Javier Corral. Pero ¡oh sorpresa! Perdió Serrano y gano Corral, dándole una felpa al huésped del palacio de gobierno. El ultimo aliado que le queda a Quezada, tiene nombre y apellido y despacha al frente del ISSSTE, José Reyes Baeza, quien gracias a su reconocido sello de conciliador, puede hacer que esa “papa caliente” no le vaya a quemar las manos al ex edil de Chihuahua, y termine con el exiguo capital político que le queda después de la dolorosa derrota de su mujer, Lucia Chavira, quien pagó los platos rotos de una vajilla que nunca compró........**********...,,..........
Para que vea como se las gastan los priistas, el tristemente célebre, Jorge Doroteo Zapata, líder vitalicio de la CTM, gracias a sus influencias y arreglos cupulares, logró meter como primer regidor del PRI en la alcaldía de Chihuahua a Ricardo Peña, quien no culminó ni la secundaria. Ignorándose pues,  a la verdadera militancia, privilegiando la docilidad y el servilismo....ya se imaginara usted, lo que pueda aportar a La Comuna de Chihuahua, con ese “coeficiente intelectual” tan lastimero.......*********...........*******
Karina Velázquez, la efímera líder del PRI estatal, quien va a ser a diputada local, gracias a la vía plurinominal, también hizo de las suyas. Y vea usted sino. Dicen las lenguas viperinas, que para no quedar mal con su lover boy, de nombre, Arturo Rey, quien es jugador de béisbol, al mismo que le apodan El chilaquil, Karina, metió al tal vez futuro suegro, Arturo Rey, como primer regidor en el municipio de Camargo, donde le dieron una felpa, al diputado local tricolor, Francisco Caro Velo, aspirante a edil. El papá del beisbolista, en su vida ha contribuido con las causas del PRI, mucho menos, tiene los méritos, para estar ocupando ese lugar, pero el vástago se encargará de hacer el “trabajo sucio” valiéndose del bate con la parralense, y no precisamente en el campo de béisbol, sino en el box spring, en terrenos más íntimos pues, que dan para muchas cosas más. Así que el mundo ruede y que al virtual suegro le paguen con el presupuesto de la nómina municipal. Y luego se quejan los del PRI porqué pierden en las eleciones. Ejemplos como los dos anteriores sobran. Lo más seguro es que estos futuros dos futuros integrantes de los ayuntamientos de Chihuahua y Camargo no sepan ni hablar, mucho menos entiendan muchas cosas de lo que es una administración municipal. Pero que tal para cobrar...son de los que van con aquella máxima, que reza:
“A mi no me den, pónganme donde hay”.....


 




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