Fecha: 18-09-16

*”Asesores de retazo”, Francisco Barrio, Chacho Barraza y Javier Félix Muñoz.  

*Maru Campos, César Jáuregui Moreno, Mario Vázquez y 

  Juan Blanco, Los Judas Globalizados...... 

*Jorge González Nicolás, hace el oso de la semana.

Juan ANTONIO TORRES
 
 


 

FRANCISCO BARRIO - JOSE LUIS BARRAZA - JAVIER FELIX

Mucho revuelo levantó el gobernador electo. Javier Corral Jurado, en torno a los nombres de los personajes que habrían de figurar en su grupo de “asesores” al iniciar su administración este 4 de octubre,  entre los cuales destacó en primer lugar, al ex gobernador de Chihuahua y ex titular de la Secretaria de la Contraloría, Francisco Barrio Terrazas- quien fue su coordinador del equipo de transición- José Luis Chacho Barraza y Javier Félix Muñoz, ex candidatos a gobernador por el partido independiente  y por Morena, respectivamente. 

                                                                      Obvio, que esto levantó mucha ámpula entre las huestes del PAN, que no obstante que en su gran mayoría en los comicios pasados, se la jugaron abiertamente por los adversarios declarados de Corral Jurado, como lo fueron,  el turbio empresario, José Luis Chacho Barraza; por el edil de Delicias, Jaime Beltrán del Río, quien contendió por el PRD, aunque era una auténtica marioneta del régimen en el poder. O bien por, Cruz Pérez Cuéllar, quien fue el abanderado  por el Movimiento Ciudadano, el mismo que también respondía  no solo a las instrucciones, sino a los intereses de su manager, el todavía inquilino del palacio de gobierno. César Duarte. 

                                                                    Se sintieron ofendidos, los panistas duros, cuando supieron por boca del propio Corral Jurado de los nombres de dichos personeros como sus “consejeros” pese a que le tenían tendida la cama al hoy mandatario electo, no solo Barraza, Beltrán del Río, Pérez Cuéllar, sino además, el líder estatal del PAN, Mario Vázquez Robles, el mismísimo, diputado federal, y ex edil de Chihuahua, Juan Alberto Blanco, así como la ahora alcaldesa electa, María Eugenia Campos Galván, sin olvidarnos del coordinador de la bancada panista en el Congreso estatal, César Jáuregui Moreno, futuro secretario municipal de La Comuna capitalina. 

                                                                     Pues bien, el solo nombramiento de Barrio Terrazas, así como el Jose Luis Barraza, y desde luego el de Félix Muñoz, le metieron mucha disonancia al virtual Ejecutivo estatal de Chihuahua, Javier Corral, cuando no tendría porqué haber ocurrido así, pero la falta de manejo y pericia política, por parte del propio gobernador electo y no se diga de su equipo más cercano, le metieron estos ruidos innecesarios, cuando faltan poco días para que asuma el poder. 

                                                                   Habría que preguntarse si necesitará Corral Jurado de este tipo de perfiles, tan cuestionados y llenos de opacidad como los de Francisco Barrio o los de Barraza, que en nada o en muy poco le abonan al proyecto de gobierno que muy habrá de aterrizar y, del cual los chihuahuenses tienen no muchas, sino demasiadas expectativas de que haga las cosas de la praxis política de una manera diametralmente distinta a lo que hizo su defenestrado predecesor, quien se va por la puerta de atrás.  

                                                                 No se puede ignorar, o soslayar que, entre Corral y Barrio-su líder moral- existe una fuerte afinidad política, eso es innegable. Pero de eso a que Barrio tenga la mejor de las imágenes por su actuar como jefe del Ejecutivo estatal, en el periodo 1992-1998, deja mucho que desear. No se debe olvidar, que llegó a la Primera Magistratura de Chihuahua, por una conserta- cesión del expresidente de México, Carlos Salinas de Gortari, quien se las puso en charola de plata al santón del panismo, el extinto, Luis H. Álvarez y a El Jefe Diego, Fernández de Cevallos, para echarse incienso de “demócrata” por la firma en aquellos tiempos del TLC. 

                                              Tan mal gobernador fue, que al sexenio siguiente, Chihuahua, volvió a ser priista. Pero en ese Inter, en los siguientes comicios después de 1992, Barrio Terrazas, perdió la brújula y ya no volvió a ganar una sola elección, ni federal ni estatal. Perdió en su sexenio, la mayoría de las diputaciones federales del 94 y obvio las senadurías, luego la mayoría de las alcaldías en el 95, y en el 98, se le apareció Patricio Martinez, y le arrancó la gubernatura al blanquiazul. Si hubiera hecho un buen gobierno, habría ocurrido lo que ha pasado en Baja California y Guanajuato, donde el tricolor lleva más de 25 años sin volver a probar las mieles del triunfo.  

                                            Pero sin remontarnos tantos años atrás, en la campaña de Javier Corral, cuantas veces se le vio a Barrio en el periplo partidista del hoy gobernador electo, poniéndole el pecho a las balas que le tiraban a matar a Corral ya no digamos las hordas del PRI, que sería lo más normal, sino las de los panistas tránsfugas como Jaime Beltrán del Río y Cruz Pérez Cuéllar?  ¿Cuántas veces cuestionó el ex bárbaro del Norte, el gobierno de César Duarte? Y vaya que tenía mucha tela de donde cortar.  Ninguna. 

                                        ¿Cuantas veces se aventó contra Enrique Peña Nieto? No vayamos tan lejos, cuantas veces cuestionó al frustrado aspirante a gobernador por el tricolor, Enrique Serrano, hijo putativo del empresario maquilador, Jaime Bermúdez Cuarón, ninguna. 

                                         Francisco Barrio, fue un mediocre gobernador, tirándole a malito. 

             Aunque fustigaba la corrupción de sus adversarios, su gobierno se vio en escándalos de podredumbre en los que “brillaron” con luz propia, su compadre, Francisco Molina Ruiz, en la PGJE y no se diga, el sucesor de El Incorruptible” Arturo Chávez Chávez. De los dos no se hacia uno. En su papel de responsable de la Contraloría en el sexenio de Vicente Fox, fue timorato, nunca agarró un solo ex funcionario corrupto de PEMEX, pese a que presumía ante los medios de comunicación que atraparía muchos peces gordos ligados al ex candidato presidencial, Francisco Labastida Ochoa, mismos que presuntamente lo habían financiado desde dicha paraestatal en las elecciones del 2000. No atrapó ni un solo charal. También se jactaba en decir que “no intercambiaría lingotes de oro por cacahuates” esto en el marco de posibles componendas o arreglos  entre el régimen foxista y el de su Ernesto Zedillo Ponce de León, quien le había  entregado  la banda presidencial. 

                            Barrio Terrazas, transitó con más oscuridad que luz. Con mas tinieblas que claros en su quehacer político y administrativo. 

                            Luego en el sexenio del Hijo Desobediente, Felipe Calderón, de premio lo ungieron embajador de México en Canadá, fue una “pensión” anticipada la que le brindaron para que se fuera del país un buen rato. Tuvo tan mala suerte en su gestión, que nunca antes le habían pedido visa a los mexicanos para entrar a ese país, pero cuando llegó Barrio, se la exigieron a nuestros connacionales. Llevo la malaria a ese país primer mundista, del que regresó con más pena que gloria. 

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                           Eso en lo que corresponde a Barrio Terrazas.  

                         ¿Que no se podría argumentar en contra del abanderado “independiente”,  José Luis El Chacho Barraza?  

                          Muchas cosas, por desgracia en su gran mayoría, desde un ángulo por demás negativo. El empresario deliciense, ha estado involucrado en asuntos por demás turbios, donde abunda la cloaca y no precisamente la trasparencia, entre los que sobresale el caso de Aeroméxico y obvio todo lo que tiene que ver con el Fobaproa, en los cuales tuvo una participación más que destacada Barraza y a todas luces resultó beneficiado con mucho dinero.  

                           Pero dejemos el pasado de este nefasto ladrón de “cuello blanco” , vayamos a los tiempos con aroma de campaña electoral que vivimos en Chihuahua, en los meses de abril y mayo en los cuales, El Chacho le tiró con todo a Javier Corral, creyendo que le ganaría de calle  la contienda. Vituperó al ahora gobernador electo, le restregó en su cara en todos los medios de comunicación y en todos los foros habidos y por haber, que no se sumaría al proyecto del candidato del PAN, para que entre los dos, en una alianza de facto, apabullaran al abanderado del PRI, Enrique Serrano, creyendo que él, por si solo, se levantaría con un triunfo electoral que ya daba por un hecho consumado. 

                            El Chacho, no es mas que un mozo de la podrida oligarquía de este país, un arribista, un rico oportunista que no busca más que favorecer a su cerrado grupo de empresarios. Pa’ bajo este tipo no sabe mirar.  

                          En lo que se refiere al ex candidato del Movimiento de Regeneración Nacional- Morena-  Javier Félix Muñoz, quien para su desgracia no supero ni los 5 puntos en las preferencias electorales de los comicios del 5 de junio, no se debe soslayar que este personaje no tiene un punto de referencia ideológica, pues siempre se le ha ubicado en el PAN, aunque hace unos meses lo hiciera bajo las siglas de la izquierda, está emparentado con los Muñoz Terrazas, los ricos de Chihuahua.  

                         Es una veleta. Aunque no tenga pueblo, el va a donde lo mandan. ¿De que le podría servir este tipo a Corral Jurado, en el caso de que fuera uno de sus asesores “estrellas”. De nada, claro está, en beneficio de Juan Pueblo.  

.                       Si van a ser “asesores honorarios” para que les da tanta importancia Javier Corral. Pero si van a ser en los hechos asesores de verdad, pues de entrada ya desgastaron y erosionaron  la imagen del gobernador electo, porque estos personeros, bien podría llamárseles “asesores de retazos”? 

                        Que mal se verá el traje de Javier Corral- que se supone, va a llegar con uno totalmente nuevo al gobierno de Chihuahua- y no con un traje confeccionado por puros retazos, con puros parches. 

                         Javier necesita de gente sencilla, que tenga una acreditada solvencia moral y política, pero sobre todo, que restauren confianzas y que generen credibilidad entre el imaginario pensante. No gente oportunista con tintes de advenedizos, como lo son, desde mi muy personal punto de vista, Francisco  Barrio, José Luis Barraza, y desde luego, Javier Félix Muñoz.  

.                    Barrio busca favorecer su proyecto unipersonal en pos de la senaduría en el 2018, y porqué no pensar que Barraza pretende lo mismo, pero como “independiente” al cabo que tiene “mucho pueblo” podrá presumir. 

                   En la misma tesitura debe de situarse, Javier Félix Muñoz, de pretender desde una diputación federal hasta la senaduría por la vía plurinominal. 

                   Y en toda la vasta entidad chihuahuense no habrá observado o detectado, Javier Corral, gente del otrora partidazo- PRI- con una buena fama pública, gente proba, que no ha tenido la suerte de figurar de forma destacada en la actual administración pública estatal, por no tener el perfil que “se les exigía” a los hombres cercanos a César Duarte, entre los que sobresalían, los anti valores y los despropósitos que toda  sociedad  que se precie de ser moderna, transparente, donde se privilegie la ética y la moralidad debe desterrar por siempre para no dar paso a la impunidad tan dañina como la corrupción, que por desgracia siempre van tomadas de la mano. 

JAIME GARCIA CHAVEZ

                  No hay que pensar solo en gente como Lucha Castro y Gabino Gómez o el propio Victor Quintana, que no son ni damas de la caridad, ni arcángeles, que no tengan defectos y fallas, dejarán de ser humanos. Javier Corral Jurado, debe ponderar el nombre de un hombre todo pundonor, como el abogado, Jaime García Chávez, a quien desde luego los pillos y bribones que no faltan en la clase política de los partidos políticos, y en los gobiernos, le enderezan todo tipo de epítetos y denuestos, aunque en los hechos, la lupa social en el devenir de los tiempos lo han ubicado y lo ha reconocido como un valiente luchador social, culto y presto para llamarle a las cosas y los falsos “servidores públicos” por su nombre. Ni mas, pero ni menos. 

.        Javier Corral, debe echar mano de lo mejor, de lo mejor, para que tenga un gabinete serio, prestigiado, con gente de respeto, para que los propios y los extraños lo vean como un gabinete a la altura de las circunstancias y para encarar la grave coyuntura no solo en lo político, sino en lo económico por las que transita Chihuahua, que hoy es un punto de referencia donde sobresale el sqqueo, la podredumbre y los trastupijes de sus funcionarios públicos, “encargados de velar por las mejores causas, pero de sus proyectos personales y de cofradías, que por suerte ya se van para nunca más volver....... 

JORGE GONZALEZ NICOLAS

EN CORTO....EN CORTO.....EN CORTO.....EN CORTO..... 

El remedo de fiscal general del Estado, Jorge González Nicolás, hizo “el oso” de la semana al rechazar que su jefe y amigo, el gobernador, César Duarte, había sido citado a comparecer en las oficinas de la PGR, ante las acusaciones que pesan en su contra por parte de la Unión Ciudadana que lidera, Jaime Garcia Chávez, por los delitos de enriquecimiento ilícito. La Unidad de Inteligencia Financiera dependiente de la General de la República, pidió su comparecencia. El portal Tiempo, propiedad del truculento, Felipe Fierro, publicó la entrevista de González Nicolás, negando tal hecho, lo que era un hecho consumado, días atrás. Lo cierto, es que el abogado de los chihuahuenses, se exhibió, una vez más para no perder la costumbre de hacer el ridículo.  

POSDATA..... 

MARU CAMPOS - CESAR JAUREGUI - JUAN BLANCO

Más allá de los priistas que eran sus adversarios declarados antes de iniciar las hostilidades en el entramado político-electoral, el ahora gobernador electo, Javier Corral Jurado, si ya lo intuía antes de que empezaran las campañas, en el trayecto de estas se percató a la perfección que la entonces abanderada panista a la alcaldía de Chihuahua, no solo contaba con muchas simpatías de sus correligionarios, sino que además su principal patrocinador despachaba en el palacio de gobierno. Maru ya no esgrimió ni una sola crítica contra el gobernador. Se echó en los brazos del parralense. Duarte, tenía su propio escenario: Serrano ganador de la gubernatura, Maru ganadora de la alcaldía, y desde ese plan, el se catapultaría ya no solo en busca de la senaduría en el 2018, sino que exigiría mucho antes un espacio como secretario del staff de Peña Nieto, para pretender ser candidato presidencial, así fuera en contra del secretario de Gobernación. Miguel Osorio Chong. Si alguien vendió caro, muy caro su amor como diputado local, a cambio de autorizarle que se endeudará Chihuahua como nunca antes, fue César Jáuregui Moreno. Se llevó muy buenas tajadas en efe y en especie  que supo sacarle a Duarte. Jáuregui, aprovechó a la perfección que le pusieron enfrente a un tipo bisoño, y novato, pero un redomado pillo, como Rodrigo de la Rosa, que pagó a precio de oro, lo que le instruían desde palacio de gobierno, con recursos que dilapidó a manos llenas. Fue tapadera de una y mil tropelías en aras de llevar “la fiesta en paz”.El diputado federal, Juan Blanco, le apostó a raja tabla que le quitarían la candidatura a “su amigo” Javier Corral, para ser él, favorecido, una vez ungido no tendría el menor empacho en negociar el resultado de las elecciones. Si ya le había dado su venia a Duarte como candidato en el 2010 en contra de Carlos Borruel en la víspera de los comicios, porqué no jugarla una vez más, pero esta vez a precio de oro. No resultó su jugada burda y perversa. Hoy se rasga las vestiduras y quiere ser líder estatal del PAN, pero como candidato “ de unidad” La quiere peladita y en la boca. Sabe que ya no tendrá el apoyo de los priistas que pensaba, ganarían las elecciones del pasado 5 de junio. Corral lo tiene bien medido. Y Mario Vázquez, quien nunca tuvo los tamaños para denunciar una y mil cosas del régimen que ya vive sus últimas horas a lo largo de las campañas, quiere que lo suban al “carro del poder” donde quiere “sacrificarse” como secretario pese a que ni tiene los conocimientos, mucho menos los tamaños para acometer los retos de una tarea que se advierte, pesada, desgastante...No hay que ser muy duchos para saber para quien trabajaron estos cuatro judas contemporáneos, globalizados. Llevarán el fierro de CDJ para siempre como un estigma, y no como una estrellita que se les ponía en la frente a los niños por hacer bien la tarea. Serán tan ingenuos o imbéciles para no darse cuenta que los tienen por demás identificados y no precisamente por leales a la causa de Javier Corral.... 

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