TORRE MAYOR

Fecha: 17-01-16

 

*Enrique Serrano; desencanto que presagia derrota
*Héctor Murguia, nominación que apesta a cacicazgo
*Un millón y medio de fieles esperan a El Papa en Morelia.




 
Juan ANTONIO TORRES
 





CESAR DUARTE


  El ex edil de Ciudad Juárez, Enrique Serrano Escobar, ya puede presumir a sus correligionarios que ya es candidato a gobernador de Chihuahua, por el Partido Revolucionario Institucional.
                                                                   El tradicional dedazo, recayó en favor de uno de los ocho precandidatos que se manejaban como aspirantes a dicha nominación.
                                                                    Y si sus padrinos creían ingenuamente que las bases lo recibirían con pitos, vítores, fanfarrias con cánticos por doquier, que las multitudes lo acogerían por doquier, que chasco se han llevado. El desencanto no pudo haber sido peor.
                                                                    Diputados, ediles, funcionarios públicos de diversa extracción, priistas de toda vida, tras conocerse que el ex coordinador de la fracción tricolor en el Congreso del Estado, había resultado el candidato ungido, la palabra decepción ha sido en la que coinciden muchos. Los panistas, sobra decirlo están de plácemes.
                                                                    Lo menos que subrayan es que Enrique Serrano es un candidato demasiado guango. Y de inmediato aducen muchas razones para endilgarle tal epiteto. Y a la par vienen las odiosas comparaciones con otros personajes que fueron candidatos en su momento y lograron arribar a la Primera Magistratura en su momento.
                                                                     Serrano no tiene o carece de la reciedumbre de Patricio Martinez García.
                                                                     Serrano no cuenta con el carisma que acompañó durante todo su periplo partidista al deliciense, José Reyes Baeza Terrazas,
.                                                                    Serrano, nunca va lograr la chispa, el discurso ranchero del ballezano, César Horacio Duarte Jáquez.



JAVIER GARFIO




                                                                     Y ya lo dice un viejo adagio o proverbio popular:
“Lo que natura no da, Salamanca no lo compra” o bien, ya en un léxico mas rasero o de barriada; “chango viejo, no aprende maromas nuevas”
.                                                                   Pero además, hay algo que es más trascendente, Patricio logró la nominación cuando muchos daban como un hecho consumado que el extinto cenecista, Artemio Iglesias Miramontes, seria el candidato del PRI.
El propio Reyes, obtuvo la candidatura, cuando su hoy odiado compadre, Patricio, maniobró y operó en su contra,  para que su ex secretario de Gobierno, Victor Emilio Anchondo Paredes, obtuviera la bendición desde Los Pinos.
                                                                   Reyes Baeza, trató de imponer lo poco que le quedaba de autoridad moral y política para sacar como abanderado del PRI, a su pariente, Oscar Villalobos Chávez, pero fue más hábil, el hoy mandatario estatal, César Duarte.
                                                                  Empero, en la actual circunstancia electoral, toda la clase política, sabia con mucho tiempo de antelación, que los ediles de Chihuahua y Juarez, Javier Garfio Pacheco y el propio, Enrique Serrano Escobar, estaban identificados como los alfiles o delfines del hoy jefe del Ejecutivo, no por nada, el primero de ellos fue designado, su secretario de Obras Públicas, al inicio del actual sexenio, mientas que Serrano Escobar fue impuesto como líder del Poder Legislativo.
                                                     Y desde ambas trincheras los catapultaría a las alcaldías de Chihuahua y Ciudad Juárez. En calidad de sus gerentes.



LUCIA CHAVIRA




                                                     Que no tuvieron otra alternativa, más que acatar lo que El Jefe les dictaba o les ordenaba.
Así pues, nadie puede ignorar el fierro que lleva en su piel, Enrique Serrano Escobar:
                                                  Propiedad de César Duarte.
.                                                 Eso es lo menos peo  o grave , lo preocupante es que la oposición, leáse, el PAN, el PRD, no se diga, Morena, lo observan con los peores calificativos para ellos, es un simple testaferro, o un lamebotas o una tapadera de todas las trapacerías y la podredumbre que esta dejando la actual administración encabezada por Duarte Jáquez, y que se mira no solo desde Parral o Juárez, sino desde la capital del país. Si usted me lo permite, desde Palacio Nacional o desde las oficinas de Bucareli e Insurgentes Norte.
                                                         
                                              Sus más fieles escuderos eran  Serrano Escobar o Javier Garfio, los que mejor podrían cubrirle la retaguardia, o las espaldas, cuando ya no sea nada, mas que un simple mortal. Con las alforjas mas que repletas de harto enriquecimiento inexplicable.
                                             ¿Inexplicable?
                                             Cuando es un clamor generalizado, un secreto a voces. ¿Un secreto?
                                             Tan no puede ocultar el patrocinio de su jefe y amigo, César Duarte, que cuando fue destapado por la cúpula del CEN del PRI, y presentado ante las huestes del tricolor en donde fueron por mucho tiempo las instalaciones de la CNC, que en sus primeras palabras en calidad ya de candidato por lo menos en 5 ocasiones citó el nombre de su mecenas, siempre ponderando los “impresionantes logros” en educación, seguridad y empleo que ha logrado de acuerdo a su óptica, el todavía inquilino del palacio de gobierno.
En palabras del grisáceo e insípido, Serrano Escobar, diría a sus compañeros de partido que se quedaron en la orilla de la nominación:
“El gobernador César Duarte, nos ha dejado la vara muy alta en muchas cosas, como seguridad, educación y empleo, que va a ser difícil de igualar, ya no digamos de superar, palabras que aplaudieron como autómatas, sin las más mínima emoción en sus rostros, totalmente desencajados, el ex edil de Chihuahua, Marco Adán Quezada, la senadora,  Lilia Merodio, su colega, Graciela Ortiz, el ex secretario de Educación,Marcelo Gonzalez, el ex titular de políticas públicas,,Héctor Murguia, el ex edil de Chihuahua, Javier Garfio, el delegado del ISSSTE, Jorge Esteban Sandoval Ochoa, asi como, el resucitado, Oscar Villalobos.



PAPA FRANCISCO





                                              Obvio, a dicho evento no acudió, el inquilino del palacio de Gobierno, quien operaba todo desde su trinchera, la Casa de Gobierno, para no enrarecer aun mas el frío ambiente que se pulsaba y se respiraba entre los cientos de priistas que acudieron al tradicional ritual del besamanos. Con una expresión en su rostro que bien podría sintetizarse en una nominación que generó desencanto y que muy probablemente los lleve a la derrota electoral, el próximo 5 de junio.
                                                Si había alguna duda  para los priistas de quien estaba operando dicho destape, y se llego a creer que Manlio Fabio Beltrones, o Miguel Osorio Chong, o el propio, Enrique Peña Nieto, habían sido los que ungieron a Serrano Escobar, estas se despejaron cuando al día siguiente, fue nombrado, Javier Garfio Pacheco, en calidad de coordinador general de la campaña.
Un personaje que como sello unipersonal, puede presumir de todo, menos de honestidad o solvencia moral. Y por si fuera poco, quien siempre tuvo un mal manejo con los medios de comunicación, salvo los de su predilección o de su ahijado, a quien tenía en calidad de vocero, Héctor Ochoa, que por fortuna ya fue puesto de patitas en la calle.
Que ocurrirá cuando en la parte álgida de la pirotecnia electoral empocen los cuestionamientos de los candidatos de oposición sobre asuntos tan espinosos como la deuda pública, el enriquecimiento inexplicable a todas luces grotesco como el del ahora diputado federal, Carlos Geronimo Hermosillo Arteaga, o el de Pedro Hernández Flores, flamante secretario de Salud, o el de Rafael Servando Portillo, hoy, hoy, encargado del despacho del gobernador, y que decir de lo que ha hecho en torno a corruptelas y trastupijes de Lenoel de la Rosa Carrera, putrefacto, titular de la Secretaria de Desarrollo Rural, sin olvidar al responsable de la oficina de Obras Públicas, Eduardo Esperón o que decir del presidente del IVI, Raúl Javalera, puras fichitas.
.                                                   Y que decir del rampante nepotismo, que se se respira en casi todas y cada una de las oficinas no solo de la nomenclatura estatal, sino en el Congreso del Estado, y en el de varias alcaldías, donde la mano negra de César Duarte, ha impuesto a cuanto familiar se le ha pegado la gana.
Con que argumentos defenderá lo indefendible, Enrique Serrano Escobar, lo referente al Banco Union Progreso, en el cual se ha acusado hasta el cansancio al actual secretario de Finanzas, Jaime Herrera Corral.
                                                     Si algún grave defecto tiene en su haber, el ex edil de Juarez, es que es un paupérrimo tribuno. En oratoria ya hubiera sido reprobado no por malo, sino por pésimo. No convence a nadie. Pobrecito, vendería mas un mérolico de la zona centro de Chihuahua o de Juárez, que el hijo putativo del empresario maquileros, Jaime Bermúdez Cuarón....
.                                                César Duarte, quiere demostrarle a propios y extraños que será el primer gobernador que deje gobernador. Así como le cedió los espacios a panistas y perredistas que le pertenecían a sus correligionarios del PRI. Baste ver el caso de Miguel Jurado en Parral, o de Javier Mendoza, diputado local por el primer distrito o el de Nora Yu, que habiendo militado en el Sol Azteca, fue ungida en calidad de Secretaria General del PRI. O el de Héctor Barraza, como síndico en la ciudad de Chihuahua.         



TETO MURGUIA





.                                                   Y que decir de todo el desaseo que se operó como nunca antes en la historia de Supreno Tribunal de Justicia, la prestigiada institución encargada de velar por la justicia,donde fueron nombrados personajes peleados con la ética y la solvencia moral. Verdaderos pillos o vivales fueron ungidos, “magistrados” como Jorge Ramirez, un auténtico zopenco, que no rebuzna porque no sabe la tonada.
Muchos temen que se repita la infausta historia de Fernando Baeza Meléndez, quien trató de imponer a su sucesor, el extinto, José Jesus Macías Delgado, que para su desgracia no fue del agrado deL entonces, Presidente, Carlos Salinas de Gortari, quien lo sacrificó, dándole el triunfo al entonces panista “Bárbaro del Norte” Francisco Barrio Terrazas.
                                        ¿Se volverá a repetir esa historia?
.                                       Y si Peña Nieto, entrega Chihuahua, no ocurrirá gran cosa, pues la vasta entidad representa, apenas el 3.2 del padrón electoral a nivel nacional. Nada, frente a otros estados por demás valiosos como Veracruz, Puebla o Oaxaca, que también estarán en la puja electoral del 5 de junio venidero.
Además EPN le debe varios grandes favores a Gustavo Madero, como el Pacto por México, que en su momento le generaron una gran aprobación de parte del imaginario pensante para el ex gobernador del Estado de México.
                                         Nada halagüeño pinta el año electoral para el PRI en Chihuahua. Y menos con candidatos tan grises como Enrique Serrano Escobar, que no emociona a nadie. Sino al tiempo........*********...........*******
Si la nominación de Serrano Escobar fue tomada como un balde de agua fría para los priistas, que no se podría aseverar que por tercera ocasión fue impuesto como abanderado del PRI a la alcaldía de Juárez, el lenguaraz, Héctor Murguia Lardixabal, mas que identificado con el crimen organizado de aquella fronteriza urbe.
Le volver a ocurrir lo que le aconteció al ex edil de Cuauhtémoc, El Hermano, Israel Beltrán Montes, a quien ya lo vomitaban sus paisanos, porqué cuando n contendía por una diputación local, lo hacia por una diputación federal, o en su defecto por la alcaldía de esa pujante comuna. Hasta que no lo botaron, sino que lo batearon, por falso e hipócrita.
.                                 Murguia, por lo pronto ya se dio cuenta que nunca alcanzará el sueño de ser gobernador. Pero si edil de Juarez, para que diga abrevando de las fuentes del narco y el crimen organizado como ha lo hizo en su moment en sus dos ediciones anteriores. Bastara con preguntarle porque quisieron matar a su jefe de la policía local, Julián Leyzaola Pérez.
                              La nominación de Teto, no debe de verse mas que como una burla de muy mal gusto para los juarenses, quienes conocen mas que bien a este podrido personaje, quien hizo de sus dos encargos anteriores una mina de oro. No metiéndole la mano al cajón, sino con las igualas millonarias en dólares que le dejaron los malosos.....
POSDATA.....
 Es tanto el fervor que ha desatado la visita del Papa Francisco a Morelia, que se espera el arribo de por lo menos un millón y medio de personas para el 16 de febrero....ya le platicaré mayores datos en posteriores ediciones de esta columna......


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