Fecha: 06-07-18

 

 

*Adiós a la “generación perdida” de Reyes Baeza, Minerva Castillo, Graciela Ortiz, Lilia Merodio.

El Tsunami pejista, pulverizó sus blasones triunfalistas.

Por: Juan ANTONIO TORRES
 
 

REYES BAEZA

                            Lo que nunca se hubieran imaginado, ni en sus peores pesadillas, pero para su desgracia personal, les pasó, y para regocijo de muchos que, bueno que cosecharon lo que sembraron a lo largo de sus trayectorias tanto en la administración pública, como en las arenas parlamentarias.

                                               Hoy, el ex gobernador de Chihuahua, José Reyes Baeza Terrazas, no se diga la senadora por la vía plurinominal, Graciela Ortiz González, son un triste referente de corrupción, de podredumbre, de trapacerías por donde pasaron.

GRACIELA ORTIZ

                                             Que se puede decir de la flamante senadora por Ciudad Juárez, Lilia Guadalupe Merodio Reza, y de la ex directora administrativa del ISSSTE, Minerva Castillo Rodríguez-brazo derecho de El Tibio- quienes al principio su periplo partidista, no sólo aseguraban a sus correligionarios, sino juraban que arrasarían a sus contrincantes, aunque luego con el paso de los días, la sonrisa se les borró de sus labios, empezaron a perder el aplomo, el sueño, la confianza de que saldrían avante en la contienda que se avecinaba, que por su miopía, aderezada con una arrogancia que no les cabía en el alma, nunca creyeron que morderían el polvo de forma tan apabullante, como para no volver nunca más, porqué el mensaje de los chihuahuenses fue demoledor.

                                       Ya estamos hasta la madre de los priistas  y los panistas.

                                       Y las urnas no hicieron más que emitir una lectura que no tuvo equívocos no sólo en la vasta entidad, sino a lo largo y ancho del territorio nacional.

                                       Ya váyanse, no vuelvan, ya es mucho lo que han robado a la Nación.

                                       El Efecto Peje, los hizo pedazos, los pulverizó, los enterró, espero yo que para siempre.

                                      El ex mandatario de Chihuahua, José Reyes Baeza Terrazas, fue exhibido como nunca se hubiera imaginado en el epílogo de su trayectoria, quedando ubicado en un lamentable tercer lugar, en la lucha por las senadurías, después del flamante morenista ganador, Cruz Pérez Cuéllar y el vulgar panista, Gustavo Enrique Madero Muñoz, a quien muchos medios de comunicación zalameros con la administración de Javier Corral Jurado, ya lo daban por triunfador, siguiendo las instrucciones, de quién les paga en el palacio de gobierno. Pero para su desgracia no se les hizo.

GUSTAVO MADERO

                                        Muchos reyesbaecistas, le apostaban a que ganaría la contienda, el ex gobernador, porqué desde sus ópticas, por supuesto, carentes de lógica y de un razonamiento sustentado, argumentaban que era “el más conocido” y el que estaba creciendo más entre el imaginario colectivo. Lo que no admitían sus panegiristas, era que también era el personaje turbio con más carga negativa en su contra por todo lo que había hecho a su paso por el gobierno del estado, sus trastupijes, sus atracos, y por el baño de sangre, en el que dejó a Chihuahua, y el “enriquecimiento inexplicable” con el que dejó el poder, por las evidentes componendas que hizo con el crimen organizado, gracias a los “buenos oficios” de su ex procuradora de Justicia, Patricia González Rodríguez y los enjuagues de su lugarteniente, el extinto, Saúl Hernández Ruíz.   

                                 Los dos lúgubres personeros le dieron a ganar carretadas de dólares. La honestidad y la moralidad se la pasaron por el arco del triunfo.

                            En relación a la azarosa y merecida derrota del panista, Gustavo Madero Muñoz, no puede uno, ni debe dejar uno de preguntarse, de que le sirvió al actual inquilino del palacio de gobierno, Javier Corral, haberlo tenido como su Jefe de Gabinete,  su funcionario “estrella”durante casi dos años, siempre buscando los reflectores de los medios de prensa, lo mismo en la capital del país, como en el contexto estatal. Su narrativa nunca tuvo sustento en sus acciones, en sus hechos. La ciudadanía nunca lo vio como un servidor público, cercano a los estratos sociales más depauperados, no obstante que su esposa, cobraba en la Secretaria de Fomento Social, la misma que encabezaba el grupo de los perfumados, frente al otro grupo de los Huarachudos, que todavía encabeza, Victor Quintana Silveyra, titular de esa dependencia.

                         Sus afanes a todas luces, caían en el terreno de lo protagónico, de la retórica, sin sustento. Madero, siempre ha sido un tipo que exuda prepotencia, un sujeto rapaz, que le encanta vivir del presupuesto, hacer negocios millonarios a costillas del gobierno, el de Corral no fue la excepción, es un empresario negrero, miserable con sus empleados que tiene en sus negocios propios, a los que no les perdona nada, de nada. Los explota al máximo.

                     No por nada, perdió la contienda, cuando presumía a muchos que volvería a derrotar a otro baecista, ya que le había ganado en el 2000 al ex gobernador, Fernando Baeza Meléndez, El Católico, tío de Reyes,i y daba por descontado que haría lo propio, con el ex panista, Cruz Pérez Cuéllar, de quien se mofaba a tiro por viaje, porqué lo veía, chiquito y orejón.  

                    Decía a sus más cercanos e íntimos amigos:

                   Si ya me lo chingué una vez-cuando hizo Senador a Corral por sus pistolas, cuando  estuvo al frente del CEN del PAN- no veo porqué no puedo hacerlo una segunda vez”

                  La rueda de la fortuna esta vez no le sonrió. Lo ubicó en su justa dimensión. En la larga lista de los perdedores.

                  Recuerdo que la publicidad móvil de Madero que, se anunciaba por las calles citadinas de Juárez y  y la capital del estado, Chihuahua, se leía:

                     “El PRI ya no regresa”. A lo que habría que agregar, parafraseando al vulgar personaje.. “El PRI ya no regresa, el PAN tampoco regresa”.

                      Los corralistas deseaban que ganará Madero, para que más adelante en el 2021 buscará la gubernatura, cuando ya fuera de salida, su jefe político, el huésped de palacio de gobierno. Lo que nunca creyeron es que Pérez Cuéllar, fuera a noquear no sólo a Madero, sino al putrefacto de Reyes Baeza, metido hasta el tuétano en la Estafa Maestra.

                    Por una razón muy sencilla; el ahora senador por MORENA, compadre de Javier Corral es su enemigo acérrimo, quien desde los comicios del primero de julio, se convirtió en un candidato natural a la gubernatura de Chihuahua, lo que no estaba presupuestado en los proyectos futuristas del régimen en turno, que no tendrá una figura fuerte que represente los intereses del mandatario de Chihuahua. Todos perdieron.

                      Gustavo Madero, Rocío Reza, Ramón El Cholo Galindo, y de los demás secretarios del staff corralista no se hace uno. Están hechos popo. Disculpe el término. Usarlo con otro nombre se vería muy sucio. Los otros funcionarios de primer nivel, ya deben ser removidos, nomas no le sirven a Corral.

                         Que decir de la corrupta senadora tricolor por la vía plurinominal, Graciela Ortiz González, que en esta ocasión contendió por el noveno distrito de Parral, para ser diputada federal, ahora sí por tierra buscando el sufragio de los electores.

                         Para no variar, por enésima ocasión mordió el polvo. Le dieron hasta para repartirle a su viejo, Víctor, El Chocolate Mendoza. Juraba que esta vez sí ganaría, y se impuso la terca realidad que la ha perseguido toda su vida. Está casada con la derrota. Es su sello personal.

                         No la quieren por corrupta, por trepadora, por ser una mujer que no conoce la ética, ni las buenas costumbres, para ella toda su vida ha sido atracar por donde pase. Le vale madre lo que digan de ella, todo se le resbala. Su cinismo es único.

                        Ni en uno de los distritos más priistas del estado, por el voto verde de la sierra, pudo revertir su historial de derrotas. Qué bueno, que así fue, porque de lo contrario, ya andaría presumiendo que buscaría ser candidata al gobierno de Chihuahua en el 2021.

                       Ya lo reza un viejo adagio:

                      “Dios no les da alas a los alacranes, mucho menos a las ratas peludas como Graciela Ortiz”.

                        La senadora, Lilia Merodio Reza, quien se ostentaba como una incansable gestora social, que les había entregado millones de pesos en diversas obras en distintas localidades de la entidad, nunca entendió que sus enemigos, dentro del mismo partido, Reyes Baeza, coludido con Omar Bazán y el frustrado aspirante a gobernador, Héctor El Lenguaraz, Murguia, le cobrarían cara, muy cara su osadía de pelear para ella y su grupo, la presidencia del PRI estatal, que perdió en vísperas del arranque de las campañas.

LILIA MERODIO

                  Enfrentada con el PRI, y además contra el oleaje del peje, su suerte estaba más que echada. Y así fue. Pero además, creyó ilusamente que con la pura camiseta de que era Senadora de la República, aplastaría a sus adversarios, que le conocían sus falencias.

                   Dentro de sus quimeras, no se veía, como una aspirante a la alcaldía de Juárez. No, ella se visualizaba peleando la gubernatura de Chihuahua. La presidencia se le hacía poca cosa. Pues para su desgracia, ya no tendrá la menor posibilidad de ninguna de las dos cosas.

                     Perdió feo, la diputación federal por el tercer distrito que ya daba por seguro en la bolsa. Nunca entendió que “del plato a la boca se cae la sopa”. Sus enemigos deben de estar felices que ya quedó sin nada. Con las manos vacías.

                     A todos estos perdedores, le debió quedar muy clara la lección:

                    Les sobró arrogancia, les faltó humildad. Tarde muy tarde la habrán de aprender.

                   Lo que es un hecho, es que todos los personajes antes citados, tardarán mucho tiempo para que se levanten de la lona. Reyes ya es historia. Igual Graciela. Que se puede decir del “bato” Gustavo Madero, lo mismo. De la Merodio, todavía es joven como para que “se ligue” a alguien y vuelva a escalar en las arenas de lapolítica, como lo hizo en un principio en su natal, Ciudad Juárez, pero ahora con morenos. Se llevará por lo menos un sexenio en esa misión, si quiere resurgir de las cenizas….

BREVES INDISCRETAS…

Humberto Amador Morales, el alguna vez diputado local, emanado de la CNC, cuando empezaban las escaramuzas de las elecciones, le apostó 5 mil pesos a quien esto escribe que, el ex gobernador de Chihuahua, Reyes Baeza, ganaría de calle la contienda por la senaduría tanto al panista, Gustavo Madero, como al Moreno, Cruz Pérez Cuéllar. Recuerdo que burlón, me dijo: A ver si tus encuestitas no te hacen quedar mal, porqué por los recorridos  que estamos haciendo nosotros nos estamos dando cuenta que vamos a ganar peladita, para taparles la boca a todos”. Lo escuché, le respondi: “Sale, puestos” y así quedó sellada la apuesta.

Espero que El Petus, como le dicen sus paisanos de Creel, cumpla su palabra. Sino desde este espacio le estaremos haciendo un respetuoso, pero firme recordatorio, para que se le quite lo pe…y no ande apostando por candidatos que están más chamuscados que un cartucho de sicario…..no en balde quedó en tercer lugar…..******…….********

Se le complican las cosas al todavía edil independiente de Ciudad Juárez, Armando Cabada Alvidrez, quien por si las malditas moscas ya trae varios amparos en la bolsa, en caso de que lo quieran llevar a la cárcel por varios delitos que le están imputando, las gentes ligadas al gobierno de Javier Corral, quien quiere cobrarse viejas afrentas del ex comentarista del Canal 44. Cabada, no quiere reconocer su derrota frente a Javier González Mocken de Morena, quien va arriba poco más de 5 mil votos….triste final de un efímero político que perdió el piso…….********………**********

POSDATA….

NO ES UNA exageración, si decimos que el futuro presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, para dar un golpe de autoridad, en el inicio de su mandato, podría poner tras las rejas a dos ex gobernadores de Chihuahua, que están más que manchados de podredumbre y corruptelas por doquier. Uno de ellos, el prófugo de la justicia, César Duarte, y el otro, José Reyes Baeza, involucrado en la Estafa Maestra, de la cual se malversaron miles de millones de pesos. El ISSSTE del cual fue director, Baeza Terrazas, está más que metido en este atraco multimillonario. Se imagina usted a El Tibio y El Ballezano, solo separados por una pared, en el penal de San Guillermo.. Los dos fueron ladrones hasta decir ¡Basta! Si AMLO, quiere mandar un mensaje a la Nación, de que va a combatir la corrupción tope con quien tope, no descarte que los dos pillastres sean llamados a cuentas.

CESAR DUARTE

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