Fecha: 04-03-19

 *Carlos Tena, acusa con indice flamigero a Peniche y Aparicio….

Por: Juan ANTONIO TORRES
 
 

AMLO

                    El edil morenista de Cuauhtémoc, Carlos Tena Névarez, se metió en el ojo del huracán, al hacer fuertes y graves imputaciones en contra de la Comisión Estatal de Seguridad- CES-, que dirige Oscar Alberto Aparicio Avendaño y quien depende del Fiscal General, César Saúl Peniche Espejel, por la desaparición y muerte de un efectivo de la policía municipal, de esta localidad, en la cual estarían involucrados directamente agentes estatales, ligados a una banda del crimen organizado.

                          Puso como luego se dice, el dedo en la llaga.

                          Desde luego, que dicha acusación tan temeraria levantó ámpula, ya no sólo en el espectro policiaco, que sería lo más normal, sino en el contexto político, por el detalle de que el osado alcalde pertenece a Morena, en tanto que la administración estatal, es de extracción blanquiazul, que encabeza, el mandatario, Javier Corral Jurado, quien había tenido algunos desencuentros más que ríspidos, en las campañas pasadas con el entonces candidato presidencial, Andrés Manuel López Obrador, hoy erigido en presidente electo de México.

                            La prensa local, como era de esperarse le dio las portadas de sus respectivos diarios, no se diga en los medios electrónicos, radio y televisión.

                            Fue la nota principal. Y como era de esperarse, las reacciones de los aludidos llegaron ipso facto.

                            Y es que para los ciudadanos nativos de esta pujante región, hacer tales señalamientos en contra del gobierno del Nuevo Amanecer de Javier Corral, podrían calificarse como “suicidas” ya que para nadie es un secreto que las corporaciones policiacas del ámbito estatal, están más que infiltradas por el crimen organizado. No sólo en Cuauhtémoc, sino en toda la vasta entidad. Pululan los malandros.

                           En la cual los de La Línea y Los Chapos, se tienen repartido el estado, con la abierta complacencia de los “celosos policías estatales”, y no se diga de los jefes. Aparicio y Peniche, aunque Corral Jurado, se rasgue las vestiduras,  jure y perjure, que “él no tiene componendas o arreglos con los sicarios de la delincuencia organizada”.

                            Gracias a que la administración municipal pasada, que encabezó, el panista, Humberto Pérez Holguin, protegido del mandatario estatal, Javier El Talegas, Corral, se hizo de la “vista gorda” y lejos de marcar una sana distancia de los policías estatales, literalmente, se mimetizó con estos.

                            Andaban pues, como luego se dice, tomados de la mano.

                            En su nota principal, El Heraldo, súper aliado del gobierno panista, titulaba su nota principal, con todo el chanfle político:

                            Culpa alcalde a CES por crimen de policía.

                            Como un balazo de la misma nota, decía.

                            Secuestraron y asesinado en Cuauhtémoc.     

                            Para darle mayor fuerza a los dichos del edil, Carlos Tena, sobre el margen izquierdo se publica la foto del edil, y al otro lado, la imagen del policía desaparecido, Jesús Andrade Chagoya.

                            “Tengo la certeza de que fueron elementos de la Comisión Estatal de Seguridad, quienes primero secuestraron al elemento de la Policía Municipal, Jesús Andrade Chagoya y luego lo asesinaron” afirmaba en entrevista, el presidente municipal, Carlos Tena Névarez….

                          “De manera explícita, el alcalde señaló, que Andrade Chagoya, fue asesinado por agentes estatales, por lo que sabía acerca de ellos, y cómo operaban de manera corrupta, en Cuauhtémoc y sus alrededores…

                          Engallado, el edil, advertiría que entregaría todo el expediente del oficial de la Policía Municipal, de manera personal, al futuro secretario de Seguridad Pública Federal, Alfonso Durazo Montaño, a quien le entregará las evidencias en las que pudieran estar involucrados mandos de la Comisión Estatal de Seguridad.

                         La entrevista fue publicada en casi una plana de la página 9 en su sección local.

                        Que por supuesto no tiene desperdicio alguno.

                       No le falta razón, a Tena, cuando afirma que “hace unas semanas fue asesinado un joven empresario en Parral- se refiere a Uriel Loya- pero omite su nombre- muy lamentable, y el gobernador, Corral, movilizó investigadores, y el mismo acudió para acelerar las investigaciones…aquí nos mataron un joven policía, que arriesgó su vida y ni para darle el pésame a la familia”..

                       Cauteloso, medroso el fiscal, Peniche, quien ya no siente lo duro, sino lo tupido por todo lo que ha ocurrido en el contexto de violencia e inseguridad desde que tomó las riendas de la Fiscalía General, le respondería al edil:

                           “Será citado el alcalde de Cuauhtémoc, Carlos Tena Névarez, para que declare sobre la presunta participación de agentes de la Comisión Estatal de Seguridad (CES) en la privación de la libertad y homicidio del policía municipal, Jesús Andrade Chagoya.

                          “Los señalamientos de Tena generan descoordinación entre las autoridades, porque, se supone que todas las autoridades perseguimos el mismo objetivo, que es el bienestar social” aseveraría el abogado de los chihuahuenses.

                      Lo más delicado de este espinoso asunto, es que el mandatario estatal, le ha negado audiencia al edil Tena, desde hace más de 10 días, como si no revistiera la importancia del caso que, tiene a toda esta ciudad con las velas prendidas de que no vaya a más esta confrontación, ya no digamos en lo político, sino un enfrentamiento entre las corporaciones policiacas, que tendría consecuencias gravísimas que repercutirían en el acontecer político y social, a escasos 25 días de que cambien de sello la administración pública federal.

                    Mientras tanto ya van casi 70 oficiales de la Comisión Estatal de Seguridad que han sido privados de la vida a manos del crimen, sobre todo en la fronteriza, Ciudad Juárez, donde la zozobra es pan de cada día. Donde las autoridades estatales nomas no dan una, salvo palos de ciego en su lucha contra el flagelo de la violencia y la crispación social.

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