Fecha: 02-10-16

*Un comparativo 2010-2016, de como entregó Reyes Baeza y como entrega 6 años después, César Duarte a Chihuahua.

*En 2010, el PRI perdió en 7 alcaldías, elección de Gobernador.

*En 2016, el PAN ganó 42 alcaldías, en la contienda de Gobernador.

*Karina Velázquez, la última imposición duartista.

*Exhiben opulencia mal habida de Padrés Elías, en Sonora.

Juan ANTONIO TORRES

JOSÉ REYES BAEZA TERRAZAS

Escuche usted la columna completa aquí  

Siempre se ha dicho que las comparaciones son odiosas, sí, pero muchas veces, por demás necesarias, para establecer diferencias y sobre todo para poner a las personas y a las cosas en su justa dimensión. Ni más, ni menos.

Más allá de las consabidas fobias y filias que deben dejarse a un lado. Es importante elaborar un análisis frío, objetivo e imparcial de lo que ha sucedido en esas dos fechas -2010 y 2016- que ya son parte de la historia de Chihuahua, nuestra “patria chica”.

Es importante acotar números fríos, al fin números. Datos duros pues.

En este ejercicio que hoy publicamos en esta columna a nuestros 4 fieles lectores, le damos relevancia a lo que ocurrió en un contexto político-electoral en los pasados comicios del 5 de junio, en lo que se refiere a la contienda para gobernador en los 67 municipios que conforman la geografía política de nuestra vasta entidad, así como a la elección para ediles y por último para legisladores locales, en el 2010 y en el 2016.

En la elección constitucional del 2010, el depositario de la Primera Magistratura de la entidad, era el deliciense, José Reyes Baeza Terrazas, de extracción tricolor, y el abanderado a la gubernatura por el PRI, era el parralense, César Horacio Duarte Jáquez, mientras que por el blanquiazul, buscaban ese mismo privilegiado encargo, el ex edil capitalino, Carlos Marcelino Borruel Baquera.

Todavía no aparecían en el escenario político, entre el imaginario pensante, los candidatos independientes. De las 10 alcaldías más importantes, 8 de estas, estaban en poder del PRI. El Congreso del Estado, por mucho, era de mayoría tricolor.

En el fragor de la pirotecnia electoral, sobresalía un contexto de violencia, de crímenes de alto impacto social; La paz y la armonía, estaban hechas pedazos; Había un “baño de sangre” que convirtió por desgracia a la urbe fronteriza de Ciudad Juárez, en la ciudad más violenta del mundo para vivir; Superando a otros rincones del mundo, como Irak, el bastión de Saddam Husein; El mandatario estatal, José Reyes Baeza, estaba rebasado por el crimen organizado, como nunca le había ocurrido a ninguno de sus antecesores.

CESAR HORACIO DUARTE JÁQUEZ

Con todo y eso, en las elecciones del 2 de julio del 2010, César Duarte se alzaba con una victoria contundente. Sólo perdió la elección en 7 municipios; Estos fueron: Bocoyna, Coyame del Sotol, Santa Isabel, Julimes, Ocampo, Satevó y Uruachi.

Duarte Jáquez, logró el triunfo en los 10 municipios más importantes del estado como: Juárez, Chihuahua, Delicias, Cuauhtémoc, Hidalgo del Parral, Nuevo Casas Grandes, Camargo, Jiménez, Meóqui, Ojinaga, mas otras 50 alcaldías, para sumar 60 en total, en las que venció al panista, Carlos Borruel.

En lo que concierne a como quedaron las alcaldías en el 2010, el PRI, logró la victoria en 41 ayuntamientos, mientras el PAN hizo lo propio en 24 municipios, y el resto se los llevaron institutos políticos, como el PRD en: Casas Grandes e Ignacio Zaragoza, en las personas, de Javier Mendoza Valdez y, Reyes Felipe Mendoza Pérez, respectivamente.

En lo que respecta a la conformación del Congreso del Estado, en ese mismo año del 2010, el PRI, logró una mayoría absoluta, una vez que obtuvo el triunfo en 20 distritos, con sus respectivas alianzas, mientras el PAN, lo hizo en 2 distritos de mayoría.

Decíamos líneas arriba, que siendo Reyes Baeza, el jefe político de la entidad en el 2010,  César Duarte, era el abanderado del tricolor, mientras Carlos Borruel, lo hacía por el blanquiazul en los comicios de ese 5 de julio, el parralense ganó la contienda en 60 municipios y el resto fueron para el ex edil capitalino.   

Decía el ilustre escritor español, José Saramago que: "la derrota tiene algo de positivo, que nunca es definitiva. En cambio, la victoria, tiene algo negativo, jamás es definitiva". y así sucedería en los hechos en el entramado electoral.

6 años después, ya en el ejercicio del poder, el parralense, César Duarte, y estando de candidato al gobierno de Chihuahua, Enrique Serrano Escobar, su alfil preferido, el ex diputado local y ex edil de Ciudad Juárez, este sólo ganó en los 25 municipios más pequeños del territorio chihuahuense, con excepción de Hidalgo del Parral.

Así pues, logró la victoria además en: Ahumada, Ascensión, Balleza, Batopilas, Buenaventura, Chínipas, Galeana, Gómez Farías, Guachochi, Guadalupe, Guadalupe y Calvo, Guerrero, Janos, Jiménez, La Cruz, Maguarichi, Manuel Benavides, Morelos, Mórís, Ocampo, Praxedis G. Guerrero, San Francisco del Oro, Uruachi y Valle de Zaragoza.

JAVIER CORRAL JURADO

Las restantes 42 alcaldías, entre ellas las 10 más importantes, como fueron: Ciudad Juárez, Chihuahua, Delicias, Cuauhtémoc, Nuevo Casas Grandes, Camargo, Meoqui, y Ojinaga, se llevó de calle el triunfo el panista, Javier Corral Jurado. Se revirtieron las preferencias electorales en el tramo de un sexenio para desgracia del PRI y para buena suerte de las huestes del PAN.

En lo que respecta a la conformación del Congreso del Estado, el PAN, consiguió un triunfo histórico en los comicios del pasado 5 de junio del presente año, al ganar 16 diputaciones de mayoría relativa, mientras el PRI, lo hizo solo en 6. En un hecho inédito, las diputaciones que obtuvo el PRI, son puestos de elección popular que ganaron puras mujeres y ni un solo varón.

Para darnos una idea del contundente descalabro del PRI, tan solo basta que observemos cómo va a quedar integrado el Honorable Cabildo de la Ciudad de Chihuahua, pues la mayoría la tendrá el PAN, con 11 regidores en sus filas, mientras el PRI, tendrá únicamente 2. El resto de los integrantes pertenecientes a otros partidos políticos, serán por la vía plurinominal, lo que nunca se había visto, incluso ni en 1983, cuando el extinto, Luis H Álvarez, ganó por vez primera para el PAN, la alcaldía de la capital del estado. Ni con Juan Blanco, como tampoco con Carlos Borruel, se obtuvo una victoria tan holgada en la conformación del Honorable Cabildo.

Esto, nos puede dar una clara idea, de que dos factores se conjuntaron primordialmente para que se diera este escenario tan derrotista:

1.- La corrupción de la mayoría de los funcionarios del primer nivel, empezando por el propio jefe del Ejecutivo; el nepotismo, y desde luego, la monstruosa deuda que nos heredará por las próximas generaciones por alrededor de 50 mil millones de pesos.

2.- Un segundo factor que influiría en el rumbo de los comicios, fue el pésimo abanderado que eligió el todavía gobernador, César Duarte, en favor del ex munícipe de Juárez, Enrique Serrano Escobar, quien nunca tuvo la aceptación entre la lupa social, que siempre lo vio, como el “candidato del continuismo”.

Así pues, a la luz de los hechos de las elecciones constitucionales del 2010 y 2016, resulta por demás interesante, saber cómo con todo y sus aciertos y errores, independientemente de la violencia que lo hizo “su rehén” a José Reyes Baeza, dejó un “Chihuahua pintado de tricolor”.

El gobierno estatal, siguió siendo priista. De la misma forma la mayoría de las alcaldías, siguieron siendo del PRI y no se diga el Congreso del Estado.

Pero, por desgracia todo eso se perdió y se revirtieron las cosas aunque pocos lo pudieran haber intuido con mucho tiempo de antelación.

Reyes Baeza, le cumplió al PRI, no obstante que había un gobierno federal emanado del PAN, que era encabezado, primero por Vicente Fox y luego por el michoacano, Felipe Calderón. Aún así, dejó el tricolor a César Duarte.

César Duarte, no le cumplió ni al PRI, ni al hombre que lo hizo candidato en el 2010, Enrique Peña Nieto y para su desgracia personal, en el gobierno del estado, su sucesor, será su acérrimo rival, Javier Corral Jurado, que ni en su peor pesadilla se hubiera imaginado que llegaría a sustituirlo 6 años después.

Así las cosas en el terreno de lo político-electoral.

EN CORTO... EN CORTO... EN CORTO.

Sin el menor recato de humildad, el gobernador, César Duarte, se atrevió a imponer con el poco poder que todavía le queda, a su incondicional, la parralense, Diana Karina Velázquez Ramírez, quien será la coordinadora de la bancada panista del Congreso local, en la próxima legislatura, que inició sus trabajos este sábado en la sede de dicho poder legislativo.

DIANA KARINA VELÁZQUEZ RAMÍREZ

Velázquez Ramírez, como líder del PRI estatal, dejó en la vil desgracia a sus correligionarios, en el tiempo que fungió como tal, gracias al dedo milagroso de su mecenas y padrino, quien ya se va dizque a “vivir en la Ciudad de Parral” donde se va a dedicar a tomar café y atenderse de su problema en la columna después de la caída del helicóptero. Karina, ya sin su padrino, ya sin el poder que la protegía, dará mucho de que hablar, pues nunca se ha caracterizado por su inteligencia, o si usted me apura, por sus oficios políticos. Trascenderá con más mediocridad que luz propia. Al tiempo. Cuando vengan los señalamientos contra su mecenas, no sabrá ni cómo defenderlo con argumentos. Y es que, ¿cómo defenderlo, de lo indefendible?

POSDATA. Al exgobernador de Sonora, Guillermo Padrés Elías, le quedan pocos días libre, porqué ya lo pillaron en mentiras tan burdas, que será cuestión de que la PGR, se aplique para que lo detengan en cualquier momento. El haber depositado en una de sus cuentas la miserable cantidad de 8 millones 890 mil dólares y al día siguiente retirarlos sin ningún problema, algo así como 136 millones de pesos, fue una de sus tantas operaciones derivadas de la podredumbre en la que estaba hasta las manitas. Y pensar que cuando lo cuestionaban los periodistas sobre la corrupción de su gobierno, juraba y perjuraba que era un político modelo, casi un santo.

GUILLERMO PADRÉS ELÍAS

Lo que muchos se preguntan es ¿quién llegará primero a la cárcel? Será acaso el exgobernador de Sonora, Guillermo Padrés o el de Veracruz, Javier Duarte, sin contar a los otros que están en la picota, como son: Roberto Borge de Quintana Roo y César Duarte de Chihuahua, quienes deben de estar prendiéndole veladoras a todos los santos para no ser huéspedes del penal del Altiplano o de Puente Grande, por todo lo que atracaron en sus respectivos gobiernos, de los cuales presumían como los mejores en todo el país.

A continuación las gráficas comparativas de los comicios 2010 y 2016 (PRI-PAN)

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